La ovinocultura paraguaya suma una nueva alternativa productiva con la incorporación de la Frisona Milchschaf, una raza especializada en producción de leche que comenzó a ingresar al país entre fines de 2023 y principios de 2024. La apuesta apunta a desarrollar un nicho diferente, combinando producción de lácteos, carne de calidad y genética.
“Nosotros como raza no venimos a competirle a ninguna de las otras razas existentes en Paraguay. Al contrario, vinimos a sumar y a fortalecer un poco más la ovinocultura paraguaya”, explicó Everton Walter, presidente de la Asociación de Criadores de Ovejas Asociados del Paraguay (COFAP), en entrevista con InfoNegocios.
Uno de los primeros desafíos fue comprobar la adaptación de los animales al clima paraguayo. De acuerdo con Walter, los resultados iniciales fueron positivos, con buenos porcentajes de preñez y parámetros favorables en los carneros, tanto en calidad como en movilidad espermática. Incluso, señaló que observaron menos problemas de fotosensibilidad que los registrados en ejemplares de la misma raza en Uruguay.
La Frisona Milchschaf tiene como principal diferencial su aptitud lechera, pero también presenta características atractivas para la producción de carne. Es una raza prolífica, con partos múltiples frecuentes, y produce corderos pesados al destete, con buena calidad y rendimiento de carne.
Actualmente, la organización cuenta con 12 socios, aunque todavía no todos poseen animales ni se dedican a la producción de leche. Walter estima que existen ocho productores con animales de la raza y alrededor de cuatro establecimientos vinculados al ordeñe.
Entre ellos se encuentran establecimientos ubicados en Minga Guazú, Central, Encarnación y Misiones, mientras que el propio rebaño de Walter, en la estancia Agua Blanca, ronda los 100 animales.
La producción de lácteos todavía es pequeña, principalmente porque la cantidad de ejemplares es limitada y no todos los criadores ordeñan sus ovejas. Sin embargo, ya existen productos elaborados y comercializados en el mercado local, principalmente quesos y dulce de leche.
En Alto Paraná, Agua Blanca entrega su producción a Quesos Cremo Frossard, una quesería artesanal de la colonia Iguazú que procesa leche de vaca, cabra y oveja y comercializa sus productos en la región y en Asunción. También existen productores que procesan directamente en Itapúa y Misiones.
“Todavía no es muy habitual conseguir queso o dulce de leche de oveja nacional porque tenemos pocos animales y de esos pocos no todos se ordeñan”, explicó Walter.
El sistema productivo también se encuentra en una etapa de aprendizaje. En Agua Blanca utilizan un esquema denominado “media leche”, que permite mantener a los corderos con sus madres durante los primeros meses y, posteriormente, avanzar hacia dos ordeños diarios una vez realizado el destete.
La raza puede alcanzar lactancias de hasta 300 días, aunque los productores paraguayos actualmente trabajan con períodos de entre 180 y 200 días, con la expectativa de mejorar estos indicadores mediante selección genética.
Precisamente, el mejoramiento genético aparece como uno de los principales ejes de la nueva asociación. Walter explicó que muchos de los animales adquiridos inicialmente en Uruguay pertenecían a establecimientos que utilizan la raza principalmente para producir corderos y no realizan una selección específica por volumen de leche.
Por eso, el trabajo paraguayo busca comenzar a seleccionar las mejores hembras por sus características productivas y multiplicarlas mediante transferencia de embriones. En la actual temporada de parición ya están naciendo los primeros ejemplares provenientes de esta tecnología en el país.
“Ahora nosotros ya empezamos a seleccionar las mejores hembras y producir embriones para multiplicar”, señaló.
COFAP comenzó a trabajar formalmente en marzo de 2025 y posteriormente fue incorporada como asociación a la Asociación Rural del Paraguay (ARP), con registros de puros de pedigrí homologados y animales nacidos y registrados en el país.
El próximo paso será la jornada de campo prevista para el 22 de agosto en la estancia Agua Blanca, donde se presentará el plan de registro absorbente junto con referentes de la URSAR y especialistas de Argentina, Uruguay y Paraguay.
La visión de Walter es clara: no buscan crecer únicamente en cantidad de productores, sino construir una base genética de calidad. “No queremos ser una asociación tremendamente grande en cantidad de gente, sino en calidad de gente y calidad de animales”, afirmó.
Con una población todavía reducida, pero con animales adaptados, producción láctea en marcha y los primeros trabajos de mejoramiento genético, la Frisona Milchschaf busca convertir una raza recién llegada en una plataforma para diversificar el negocio ovino paraguayo.