El presidente de la Federación Paraguaya de Tenis de Mesa, Benjamín Real, afirmó que el éxito de la organización dependerá de un factor clave: la disciplina en el trabajo. “No hay grandes secretos: el trabajo estará basado en la planificación, la coordinación y el cumplimiento de los estándares internacionales establecidos por la ITTF”, sostuvo en entrevista.
Real explicó que el proceso no se limitará a tareas administrativas, sino que incluirá un acompañamiento técnico permanente por parte de la ITTF. Según detalló, el Comité Organizador Local trabajará de forma cercana con profesionales del organismo internacional, quienes se encargarán de supervisar cada etapa del desarrollo previo al torneo.
En ese sentido, adelantó que la ITTF realizará visitas técnicas, reuniones periódicas y seguimiento continuo, con el objetivo de asegurar que Paraguay cumpla cada requisito establecido para un campeonato de esta magnitud. La presencia constante de los expertos internacionales marcará el ritmo del trabajo organizativo.
Desde la Federación, Real aseguró que el compromiso local se enfocará en ejecutar cada área operativa sin improvisaciones. “Desde Paraguay, nuestro compromiso será ejecutar cada área operativa de acuerdo con lo planificado”, expresó, remarcando que el evento exigirá precisión en logística, infraestructura, organización deportiva y atención a delegaciones.
Además, el plan no se mantendrá rígido si surgen desafíos en el camino. El comité ajustará los procesos cuando sea necesario, con el objetivo de cumplir al máximo los estándares de calidad exigidos por la ITTF.
El presidente destacó que el desafío no solo consistirá en montar un torneo, sino en construir una experiencia completa para todos los involucrados. En ese marco, apuntó a brindar una organización sólida para atletas, delegaciones, oficiales y también para el público que acompañará el evento.
Con esta estrategia, Paraguay busca consolidar su imagen como sede confiable en competencias internacionales y dejar un precedente en la región. La Federación apuesta a que el Mundial Juvenil ITTF 2027 no solo represente un hito deportivo, sino también un impulso institucional para el crecimiento del tenis de mesa paraguayo.