Iván Lee: “Tenemos tres empresas confirmadas para invertir: una de buses eléctricos, otra de textiles inteligentes y otra de ensamblaje de muebles”

(Por MV) Paraguay y Taiwán iniciaron sus relaciones diplomáticas hace casi 69 años, consolidando un vínculo que va más allá del intercambio comercial. La influencia del país asiático se extiende a áreas como educación, tecnología, transporte e inversión, posicionándose como un socio estratégico en el proceso de desarrollo. El embajador Iván Yueh-Jung Lee analizó el presente y el potencial de esta relación bilateral, marcada por el crecimiento del comercio, la apuesta por la industrialización y la transferencia de conocimiento.

Iván Lee, embajador de Taiwán en Paraguay.
Iván Lee, embajador de Taiwán en Paraguay.

En más de una ocasión, el Gobierno ha destacado a Taiwán como un aliado estratégico. Paraguay es el único país de Sudamérica y uno de los 12 en el mundo que mantiene relaciones formales con la isla, pese a las presiones locales —provenientes de ciertos sectores— e internacionales, así como al peso geopolítico de China en la región.

El 3 de marzo de este año, el embajador designado de la República de China (Taiwán), Iván Y. J. Lee, presentó sus cartas credenciales al canciller nacional, Rubén Ramírez Lezcano.

¿Cómo evalúa el estado de la relación económica entre Paraguay y Taiwán tras su llegada al país?

Para Paraguay, esta relación no se limita al comercio; representa una verdadera oportunidad de desarrollo. El año pasado, el intercambio superó los US$ 370 millones, lo que representa un crecimiento de más del 500% en comparación con 2017.

Hoy, Taiwán se ha consolidado como un mercado clave para la carne vacuna y porcina paraguaya. Ambos productos ingresan sin cuota ni arancel, lo que los hace altamente competitivos y bien valorados por los consumidores. De hecho, en restaurantes de parrilla e incluso en cadenas como McDonald's en Taiwán, ya se utiliza carne paraguaya.

Queremos destacar además la importancia estratégica de esta relación bilateral. En un escenario geopolítico cada vez más volátil, donde algunas potencias recurren a la “coerción económica” para avanzar sus intereses, creemos que los países medianos y pequeños deben diversificar sus mercados y fortalecer sus alianzas entre pares. Taiwán es un socio confiable, que respeta las reglas del comercio internacional y mantiene una relación de lealtad con Paraguay. En un mundo lleno de incertidumbre, eso es especialmente valioso.

¿Cuáles son los principales rubros que están dinamizando el intercambio comercial bilateral?

Hoy, Taiwán es el principal destino de la carne porcina paraguaya, llegando a representar el 92,5% de las exportaciones en enero. Sin embargo, Paraguay ocupa apenas el cuarto lugar entre los proveedores de este producto en Taiwán, lo que indica que existe un enorme potencial de crecimiento.

Nos alegra ver que este dinamismo ha despertado el interés de inversionistas. Por ejemplo, la empresa española Costa realizó su primera inversión extranjera en Paraguay, lo que incluso generó repercusiones en medios de otros países. Este tipo de “inversión colateral” es un fenómeno interesante que vale la pena seguir de cerca. Esto no solo se traduce en exportaciones, sino también en la generación de empleo de calidad, la transferencia tecnológica y la creación de nuevas oportunidades para los jóvenes paraguayos.

¿Qué sectores están en la mira de los inversionistas taiwaneses en Paraguay?

Taiwán es una democracia donde los empresarios toman decisiones de inversión de manera libre. Nuestro rol es dar a conocer las ventajas que ofrece Paraguay y facilitar condiciones atractivas.

Bajo el liderazgo de nuestro canciller, Lin Chia-lung, hemos revitalizado el Parque Industrial Taiwán–Paraguay en Minga Guazú, transformándolo en un Parque Tecnológico Inteligente. Este cuenta con un nuevo centro administrativo, conectividad 5G, sistemas de gestión energética inteligente, vehículos autónomos y políticas de incentivo similares a los parques científicos de Taiwán.

El objetivo es atraer tanto inversión taiwanesa como internacional, aprovechando las ventajas de Paraguay: mano de obra joven, baja carga impositiva, acceso al mercado del Mercosur, abundancia de agua y energía sostenible.

Hasta la fecha, ya tenemos tres empresas taiwanesas confirmadas: una de buses eléctricos, una de textiles inteligentes y otra de ensamblaje de muebles. Además, estamos explorando oportunidades en procesamiento de alimentos, inteligencia artificial y centros de datos.

¿Cómo puede Paraguay aprovechar mejor la relación con Taiwán para desarrollar industrias de mayor valor agregado?

Creemos firmemente que la industrialización y la generación de mayor valor agregado son la única vía para lograr un desarrollo y una prosperidad integral. Taiwán fue en su momento una economía pobre, basada principalmente en la agricultura y luego en industrias ligeras, como el sector textil.

Sin embargo, ante las amenazas de invasión por parte de China y la necesidad de fortalecer la defensa nacional, surgió un gran desafío. Nuestro gobierno entendió que sería imposible sostener ese nivel de gasto con los ingresos provenientes de la industria ligera. Por ello, decidió apostar por el desarrollo tecnológico, enviando a jóvenes a formarse en Estados Unidos. Posteriormente, estos regresaron a Taiwán y sentaron las bases de la industria de semiconductores. Paraguay puede recorrer un camino similar, adaptado a su propia realidad, con el apoyo de Taiwán.

Hoy, Taiwán es una potencia en la fabricación de chips, produciendo alrededor del 60% de los semiconductores a nivel mundial y cerca del 90% de los más avanzados. Gracias a esta transformación tecnológica, una isla con geografía montañosa, escasa tierra fértil y una población de apenas 23 millones de habitantes ha logrado consolidarse como una economía de alto desarrollo, con el sexto mercado bursátil más grande del mundo, superando al del Reino Unido recientemente.

¿Algunas voces plantean que Paraguay debería establecer relaciones con China para ampliar sus exportaciones. ¿Cómo responde Taiwán a ese argumento?

Algunas voces sostienen que Paraguay debería establecer relaciones con China y romper vínculos con Taiwán para ampliar sus exportaciones de carne y soja. Sin embargo, nuestra observación, basada en diversas experiencias internacionales, sugiere que muchos países que optaron por ese camino no lograron mejorar significativamente sus economías y, en numerosos casos, vieron aumentar su déficit comercial al importar más productos de los que exportaban.

Asimismo, se observa en varios casos un proceso preocupante de “reprimarización” y “desindustrialización”, ya que los productos chinos —altamente subsidiados y producidos a gran escala— resultan difíciles de competir.

Desde Taiwán, sostenemos que el camino correcto es apostar por la educación y la industrialización. Desde 1991, ofrecemos becas a jóvenes paraguayos para estudios de grado y posgrado en Taiwán; hasta la fecha, más de 820 estudiantes han completado su formación en la isla.

Además, impulsamos la Universidad Politécnica Taiwán–Paraguay (UPTP), una universidad pública con profesores taiwaneses, que ofrece cuatro carreras de ingeniería: civil, industrial, informática y electromecánica. Los estudiantes cursan dos años en Paraguay y dos en Taiwán, en la NTUST, una de las mejores universidades tecnológicas, con todos los gastos cubiertos por nuestro gobierno, incluyendo matrícula, pasajes y manutención.

Hasta la fecha, más de 300 egresados de la UPTP ya se encuentran trabajando en proyectos relevantes, como la ampliación del Aeropuerto Silvio Pettirossi, la Ruta 025 y la construcción de edificios de gran altura, entre otros. El próximo año se prevé la finalización de la sede permanente de la universidad, ubicada junto al Comité Olímpico Paraguayo, que contará con un moderno campus.

Para nosotros, China puede representar mercado y volumen, pero también implica mayores riesgos. Taiwán, en cambio, ofrece estabilidad, confianza y transferencia de tecnología y conocimiento, con el objetivo de acompañar el proceso de industrialización. Paraguay no necesita elegir entre exportar más o desarrollarse más; con el socio adecuado, puede lograr ambas cosas.

¿Qué sectores podrían sorprender en los próximos años dentro de la relación Paraguay–Taiwán?

La carne porcina seguirá siendo un pilar fundamental con gran potencial de crecimiento. Además, próximamente se anunciará la exportación de carne aviar paraguaya a Taiwán, lo que representará una excelente oportunidad, considerando que actualmente solo unos pocos estados de EE. UU. tienen acceso a ese mercado.

Aunque Taiwán no tiene una población muy grande, su alto poder adquisitivo —con un PIB per cápita que ya supera al de Japón y Corea del Sur— lo convierte en un mercado atractivo.

Por otro lado, los buses eléctricos taiwaneses que conectan Asunción, San Lorenzo y el Aeropuerto Silvio Pettirossi están teniendo una gran aceptación. Muchos ciudadanos destacan su comodidad y el ahorro que representan, especialmente para quienes trabajan en horarios nocturnos.

Esperamos seguir acompañando la modernización del transporte público en Paraguay. En un contexto de aumento de los combustibles y volatilidad en los precios del petróleo, este puede ser un momento ideal para impulsar un sistema de transporte limpio y sostenible en la tierra guaraní.

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