La presencia paraguaya fue confirmada por el canciller Rubén Ramírez Lezcano, quien destacó que la invitación responde a una visión de largo plazo vinculada a uno de los desafíos centrales de la economía global: la disponibilidad de energía y de insumos críticos para la transición tecnológica. Según el diplomático, Paraguay aceptó formar parte de este grupo selecto aun cuando el país todavía no tiene completamente identificado su potencial subterráneo. “Hoy no se sabe con precisión cuáles son las riquezas que tenemos, pero es fundamental empezar a estudiarlas y ordenarlas”, señaló.
Desde el Gobierno entienden que los minerales críticos —claves para industrias como la electromovilidad, las energías renovables y la tecnología— representan una oportunidad para diversificar la matriz productiva y atraer inversiones de alto impacto. En ese marco, la reunión en Washington aparece como una puerta de entrada a capital privado y asistencia técnica en exploración, un rubro prácticamente inexplorado en Paraguay en comparación con otros países de la región.
Entre los minerales críticos se encuentran el aluminio, el cromo, el cobalto, el cobre, el grafito, el indio, el hierro, el plomo, el litio, el níquel, el zinc.
El ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, reforzó este enfoque al plantear que Paraguay debe comenzar a pensar en nuevas fuentes de energía y en un uso más estratégico de sus recursos. A su criterio, la abundancia de electricidad limpia no es eterna y el país necesita abandonar una lógica puramente rentista para avanzar hacia un modelo donde la industria local capture mayor valor agregado. Giménez mencionó, además, el potencial de fuentes eólicas y el desarrollo de pequeñas hidroeléctricas en más de 20 cauces identificados en el territorio nacional.
En paralelo a esta agenda internacional, el Gobierno ya trabaja en una modificación del Código Minero, considerada una pieza clave para generar condiciones más atractivas para la inversión. Giménez adelantó que el proyecto apunta a ofrecer mayores incentivos a las empresas interesadas en operar en Paraguay, al tiempo de ordenar una actividad que hoy presenta zonas grises. Actualmente existen exploraciones en curso en el Chaco, incluso en áreas protegidas, una situación que la futura reforma buscará corregir con reglas claras, seguridad jurídica y criterios ambientales definidos.
Prepararán a las empresas para el acuerdo con la UE
En la misma conferencia, pero al margen de la reunión de minerales críticos, Ramírez Lezcano y Giménez se refirieron al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, cuyo tratamiento fue frenado en el Europarlamento. Si bien los plazos podrían extenderse, la postura oficial es avanzar en la preparación del sector productivo local para estar listos cuando el acuerdo se destrabe. En esa línea, el MIC convocará a los principales gremios empresariales para explicar los beneficios del convenio y acompañar su tratamiento legislativo, que en el Gobierno estiman como un trámite.