¿Por qué el marketing verde debería ser parte de la cultura de las empresas?

(Por Luna Rosales de Ojo de Pez) En los últimos años los problemas medioambientales han aumentado mucho y la idea de hacer marketing verde es encontrar la manera de ofrecer nuestros productos de una forma que satisfaga al cliente, pero que, a la vez, nos ayude a disminuir la contaminación.

El marketing verde no debe ser una moda que al pasar los años ya no esté presente, sino que debe ser parte de la cultura de las empresas sin importar que sean de productos o de servicios. Debe ser parte de los valores y objetivos de la empresa.

Algunos de sus beneficios son: identificar posibles problemas en nuestra empresa relacionados con la posible contaminación de nuestros productos; guiar a nuestro negocio camino al uso de materiales menos contaminantes; aumentar nuestros clientes dirigiéndonos a un sector cada vez más concienciado del cuidado de la naturaleza; evitar que nuestros competidores puedan usar este recurso en nuestra contra.

Sabemos que las empresas deben tratar de satisfacer las demandas de sus clientes y que deben desarrollar estrategias de competencias constantes, pero también deben tener presente en todas esas actividades el cuidado del medio ambiente.

Algo favorable para las empresas es que el mercado está aceptando positivamente las opciones que brinda la aplicación del marketing verde.

Paraguarí sabe a Ña Nilda: la cafetería que nació del legado de una repostera con 40 años de historia

(Por BR) Fernando González, pastelero de la ciudad de Paraguarí, creció en la cocina de su mamá, Ña Nilda, quien hace 40 años se dedicaba a hacer tortas para toda la ciudad. Allí encontró la inspiración para emprender: dejó su trabajo estable, emigró a Estados Unidos para perfeccionarse en el sector pastelero y hoy abrió su propia cafetería y pastelería en honor a su madre, Ña Nilda

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.