Sin embargo, dentro de la historia paraguaya también existen episodios de resistencia en torno a su consumo. Durante el período de las misiones —particularmente las lideradas por los jesuitas, a menudo referidos como padres misioneros— estos se oponían al uso de la yerba mate, base del tereré, calificándola como una “superstición diabólica” y un vicio inaceptable. El propio Ruiz de Montoya consignó en 1636 que su consumo era una práctica perniciosa, supuestamente instruida por el demonio a los pueblos indígenas.
A pesar de estas objeciones tempranas, el ritual del tereré sobrevivió y se fortaleció con el tiempo, convirtiéndose en la bebida insignia del Paraguay y en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, símbolo de identidad, comunidad y resiliencia.
Es así que el último sábado de febrero el país celebra el Día Nacional del Tereré, una fecha que trasciende el simple calendario y conecta con la esencia misma del ser paraguayo. Para conocer hacia dónde se mueve esta industria, desde InfoNegocios conversamos con referentes de cinco marcas emblemáticas del rubro: Indega, Santo Tomás, Selecta, La Fortuna y Kurupí.
Para Carlos Manuel Alfaro, director de Indega, el tereré “sigue siendo el corazón de lo que significa ser paraguayo; no es solo una bebida, es un ritual social: compartir, pausar, conversar. Hoy las nuevas generaciones no abandonaron la tradición, la reinterpretan. Lo vemos todos los días: tereré en la plaza, en el gym, en la oficina y también en TikTok e Instagram. El joven paraguayo no deja el tereré, lo integra a su estilo de vida”.
“El ritual del tereré hace que vaya pasando de generación en generación y solamente va teniendo pequeñas modificaciones en cuanto a sabores, presentaciones o formas de consumir, pero es como una necesidad y, a la vez, un sello de ser paraguayo: tomar y consumir tereré o mate”, agregó al respecto Christian Cieplik, CEO de Santa Margarita - Kurupí.
Desde Santo Tomás, Male Meza coincide en que el rol cultural sigue siendo central, aunque acompañado de nuevos hábitos. “Vemos hoy alternativas en las nuevas generaciones que compiten en menor medida con el tereré, como el consumo de agua en hoppie. Eso confirma que la tradición de tomar tereré sigue, pero las nuevas generaciones diversificaron la hidratación”, dijo.
Para Selecta, Connie Bronstrup, directora presidenta de Eno Bronstrup SA, el tereré dejó de ser solo una costumbre simbólica: hoy también se consume por sus propiedades energizantes y nutricionales. “A medida que se amplía el conocimiento al respecto, gana más y más adeptos, no solo en nuestro país sino también internacionalmente. Su rol está muy relacionado con el tiempo compartido en amistades, familias y equipos. Hoy en día, el gran cambio es que cada vez se toma más individualmente”.
En esa línea, Francisco Caballero, gerente comercial de La Fortuna, concuerda con Selecta: “Las condiciones se están dando para que la yerba mate sea más conocida y más influyente a nivel mundial (Argentina campeón mundial, muchos jugadores influyentes consumiéndola). Es una generación que prioriza más la energía, menos alcohol y más deporte, por lo que la yerba mate es un aliado en la energía y la salud, conteniendo 90% más antioxidantes que el té verde y siendo un poderoso estimulante físico y mental, con menor efecto de choque que el café por la cafeína que contiene”.
¿Símbolo cultural o producto global?
Las cinco marcas coinciden: el tereré mantiene su raíz identitaria, pero se abre al mundo con fuerza. Desde Indega, Alfaro aseguró que cuando el tereré cruza fronteras no se diluye, sino que se mantiene “como una experiencia auténtica paraguaya que el mundo empieza a descubrir”.
Meza, de Santo Tomás, identificó un enorme potencial global ligado al interés internacional por productos naturales y fitoterapéuticos. “El bienestar es tendencia y el tereré encaja perfectamente: hierbas, origen natural, ritual social”.
Bronstrup, de Selecta, remarcó que la yerba mate paraguaya ya se consume tanto por nostalgia como por exploración. “Los visitantes buscan experiencias nuevas y ahí ofrecemos desde sabores exóticos hasta gastronomía basada en yerba”.
Y desde Kurupí, Christian Cieplik detalló una visión integral: “El tereré es uno de los grandes valores que debemos cuidar, como nuestra lengua. Pero también es una planta noble que ya se incorpora a chocolates, helados, infusiones y bebidas. Esa expansión recién empieza”.
El mercado del tereré está viviendo una etapa marcada por la creatividad. Desde Santo Tomás señalaron que “trabajamos fuertemente en construir una personalidad de marca disruptiva; buscamos romper lo tradicional dentro de una categoría muy tradicional. Este año tenemos prevista una ampliación de nuestro portafolio con sabores innovadores que salen del core tradicional del negocio, pero que buscan atraer a nuevos consumidores y generar nuevas ocasiones de consumo”.
Desde Selecta agregaron que “siempre buscamos complacer a los consumidores, incluso con sabores exóticos como mburucuyá; refrescantes como la Extra Menta; o la Suave, pensada para un paladar que desea un sabor equilibrado pero duradero. También implementamos en el área turística de la casa central, Aventura Selecta y Mate Bar, alimentos dulces y salados a base de yerba mate que gustan mucho a los visitantes nacionales e internacionales”.
“En nuestra marca entendemos que la tradición no se toca, pero la forma de vivirla sí evoluciona. Por eso trabajamos mucho en contenido digital y educativo para nuevas generaciones, experiencias de marca más cercanas y dinámicas, productos que facilitan el consumo moderno, como los hoppies autocebantes”, indicó Carlos Alfaro desde Indega.
Por su parte, La Fortuna señaló que actualmente cuentan con un nuevo sabor (Frutos Rojos), adaptado a los cambios culturales en el consumo.
Para Kurupí, Cieplik apuntó al crecimiento: “Va en aumento, como crece la población. Es un mercado que se vio poco afectado por el contrabando porque hay una gran identificación con las marcas paraguayas. Y por otro lado, el crecimiento hacia afuera se va acrecentando; ahí está una enorme oportunidad y desafío a conquistar”.
El sector mantiene un crecimiento sostenido tanto en consumo local como en exportación. Desde Indega celebraron que recientemente alcanzaron el liderazgo en ventas de yerba clásica.
El tereré sigue siendo tradición, pero ahora también es mercado, tendencia global, innovación y oportunidad empresarial.
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