A diferencia de los pasos tradicionales, se busca que este cruce elevado opere como un corredor biológico cubierto con suelo y vegetación, que reproduce las condiciones del hábitat y facilita el tránsito seguro de distintas especies. De acuerdo con los datos proporcionados por las autoridades del proyecto, el Lote 2 del sector rural del CMDE supera el 90% de avance y, en la etapa actual, se desarrollan labores de relleno con tierra orgánica, empastado de la superficie, instalación de cercos perimetrales y plantación de especies vegetales autóctonas, que buscan garantizar la funcionalidad y seguridad del paso para la fauna local.
Experiencias internacionales con resultados cuantificables
Los pasos de fauna, ya sean elevados o subterráneos, no son una innovación exclusiva de Paraguay. En diversas regiones del mundo, la implementación de estructuras similares ya ha generado resultados medibles en protección animal y seguridad vial.
Estudios de Pew.org muestran que las estructuras de cruce de fauna, combinadas con cercos que guían a los animales, pueden reducir los choques entre fauna y vehículos en más del 90% y, en algunos casos específicos, hasta un 97% para especies como ciervos y alces.
En regiones con una red consolidada de pasos y cercos —por ejemplo, el Parque Nacional Banff, en Canadá— se han registrado decenas de miles de cruces de animales en más de una década, mientras que la mortalidad de fauna en las carreteras se ha reducido sustancialmente.
La investigación Los cruces de vida silvestre salvan vidas, reducen costos y protegen a los animales indica que un solo cruce de fauna puede evitar alrededor de 1.400 accidentes a lo largo de su vida útil, estimada en aproximadamente 70 años, con beneficios económicos calculados en miles de millones de dólares debido a la reducción de daños, lesiones y costos de reparación.
Un precedente para Paraguay en clave ambiental
En Paraguay, según el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), desde 2016 se implementan diferentes tipos de pasos de fauna en rutas nacionales, con más de 77 en funcionamiento y 26 en construcción, de acuerdo con registros oficiales. En ese contexto, la construcción del primer paso de fauna elevado marca un hito en la planificación de infraestructura vial con criterios ecológicos.
Este tipo de estructuras no solo contribuye a reducir la fragmentación de los hábitats naturales y la mortalidad de animales por atropellos, sino que además restablece corredores biológicos críticos y facilita patrones migratorios y de desplazamiento esenciales para la supervivencia de numerosas especies.
Desde el ministerio encargado del proyecto se sostiene que esta obra sienta un precedente para futuras intervenciones viales, demostrando que la ingeniería moderna puede articular de manera respetuosa la movilidad humana con la preservación del entorno natural. El paso elevado del CMDE, una vez finalizado, no solo mejorará la conectividad de la red vial nacional, sino que también reforzará el valor ambiental del corredor al ofrecer un ejemplo concreto de cómo las obras de infraestructura pueden coexistir con el tejido ecológico sin comprometerlo.