Sector industrial incrementa 6,6% en el primer semestre (fuerte dinamismo en carnes, químicos, textiles y metales)

(Por SR) El sector industrial paraguayo atraviesa un primer semestre positivo en 2025, con un crecimiento interanual del 6,6% al cierre del primer trimestre, según datos compartidos por Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), para InfoNegocios. Este repunte responde a factores como la estabilidad macroeconómica, la apertura de nuevos mercados y un contexto regional más favorable, que está elevando la competitividad del país en varias ramas productivas.

Los rubros que más dinamismo mostraron en lo que va del año son carnes, químicos, textiles, prendas de vestir, metales, molinerías, panaderías y maquinarias. En cambio, los sectores de aceites, cueros, calzados, lácteos, azúcar y maderas enfrentaron una caída en su producción, reflejando que no todos los segmentos industriales atraviesan el mismo momento.

Uno de los datos más relevantes del semestre tiene que ver con el empleo: actualmente, más de 288.000 personas están empleadas en la industria manufacturera, y solo en estos seis meses se crearon más de 2.800 nuevos puestos de trabajo bajo proyectos aprobados por la Ley 60/90, especialmente en los sectores metalúrgico, textil y de alimentos. A esto se suma el buen desempeño del régimen de maquila, que hoy emplea a 34.129 personas, un 27% más que en el primer semestre de 2024.

“El crecimiento del empleo formal es una señal alentadora. A pesar de las brechas de informalidad que aún persisten en la economía, la industria muestra su compromiso con la generación de trabajo de calidad”, señaló Duarte.

Entre los factores positivos que explican el buen momento del sector, el presidente de la UIP destacó la baja inflación, la estabilidad cambiaria y una demanda sólida, tanto local como internacional. También subrayó el impacto de la reducción del contrabando y el empuje de la demanda desde países vecinos, especialmente uno que logró estabilizar su economía en los últimos meses.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Duarte apuntó que persisten elevados costos logísticos, afectados por el precio del combustible y por la sequía que golpeó al país en los primeros meses del año. Además, el acceso limitado al financiamiento a largo plazo sigue siendo una barrera para muchas industrias que buscan ampliar su capacidad productiva. “Necesitamos un banco de desarrollo que ofrezca herramientas reales para impulsar la inversión”, sostuvo.

En cuanto al comercio exterior, las exportaciones industriales con valor agregado crecieron un 9% en valores durante los primeros seis meses del año, en comparación con el mismo período de 2024. Las manufacturas de origen agropecuario (MOA), como la carne bovina y el aceite de soja, tuvieron buen desempeño, al igual que las manufacturas de origen industrial (MOI), como hilos, cables, aluminio y productos farmacéuticos. En volumen, las MOA crecieron apenas 0,8%, pero en las MOI sí se reflejó un aumento tangible en cantidad.

Duarte también valoró los esfuerzos del Gobierno en avanzar con reformas estructurales, como el Plan País 2035 y el reciente paquete de medidas económicas. No obstante, advierte que todavía hay oportunidades de mejora en incentivos a la inversión, condiciones tributarias y en infraestructura. Por ejemplo, el sector de procesamiento de soja aún no puede aprovechar plenamente su capacidad instalada, debido a limitaciones fiscales.

De cara al segundo semestre, las expectativas de la UIP son moderadamente optimistas, siempre y cuando se implementen acciones concretas que atiendan las necesidades del sector. Para Duarte, el camino pasa por una política industrial activa e integral, que impulse la producción local, fomente la innovación y aumente las exportaciones con valor agregado.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.