La industria paraguaya mantiene una fuerte conexión con los mercados internacionales para abastecer sus procesos productivos, con Asia como el principal origen de las materias primas utilizadas por las empresas locales. Según el informe del Régimen de Importación de Materias Primas e Insumos a mayo de 2026, tres de cada cuatro dólares destinados a estos productos provienen de China e India, dos mercados que ganaron protagonismo dentro de las cadenas globales de suministro.
Entre enero y mayo de este año, las empresas beneficiadas por el régimen autorizaron importaciones por US$ 196 millones, con 617 solicitudes aprobadas y la participación de 135 industrias.
El principal proveedor es China, que concentra el 68% del origen de las materias primas importadas, seguido por India con el 7%. En conjunto, ambos países representan el 75% de los insumos adquiridos por la industria paraguaya, mientras que otros mercados, como Japón, Estados Unidos, Turquía y España, completan la oferta internacional.
Para Hugo Royg, director ejecutivo del Centro de Importadores del Paraguay, esta concentración refleja la integración de Paraguay a las cadenas globales de abastecimiento. Explicó que China mantiene una posición dominante por su competitividad en costos, escala y disponibilidad de productos, mientras que India tiene una participación relevante, principalmente en los sectores químico, farmacéutico, agroquímico y en algunos bienes de capital.
“Esta concentración genera ventajas importantes en términos de costos y acceso a una amplia oferta de insumos. Sin embargo, también implica riesgos asociados a interrupciones logísticas, tensiones geopolíticas, restricciones comerciales o variaciones en los costos del transporte internacional”, señaló en entrevista con InfoNegocios.
El representante del sector importador consideró que Paraguay debe avanzar gradualmente hacia una mayor diversificación de proveedores, incorporando mercados alternativos como Brasil y Argentina para insumos industriales y metalúrgicos, además de Estados Unidos, Europa y países asiáticos como Vietnam, Indonesia, Malasia, Corea del Sur y Turquía.
En cuanto a los sectores con mayor movimiento, los productos metálicos lideran la demanda dentro del régimen, con una participación del 24%, seguidos por los productos químicos y farmacéuticos, con 22%; caucho y plástico, con 14%; alimentos y bebidas, con 11%; y textiles y prendas de vestir, con 10%.
La concentración también se refleja en el valor económico de las compras. Del total importado hasta mayo, el 65% corresponde a los sectores metalúrgico y químico-farmacéutico, actividades vinculadas a la construcción, la manufactura, la producción de medicamentos y otras cadenas industriales.
Royg destacó que estos sectores muestran un importante dinamismo y que el crecimiento está acompañado por una mayor incorporación de procesos con valor agregado. Además, mencionó el avance de otros rubros como caucho y plástico, con US$ 14,5 millones importados; alimentos y bebidas, con US$ 11 millones; y textiles y confecciones, con US$ 8,7 millones.
En el caso del sector textil, indicó que existe un potencial creciente impulsado por el régimen de maquila y nuevas inversiones regionales. Según explicó, empresas brasileñas están ampliando sus operaciones en Paraguay para abastecer mercados regionales, aprovechando las condiciones competitivas del país.
El informe también muestra un aumento en la cantidad de operaciones realizadas. Hasta mayo de 2026 fueron autorizadas 2.861 solicitudes de importación, lo que representa un crecimiento del 6% frente al mismo período del año anterior, cuando se habían registrado 2.688 pedidos aprobados.
A pesar del incremento en las solicitudes, el valor importado cayó un 12% frente al año anterior. En los primeros cinco meses de 2025, las compras habían alcanzado US$ 223 millones, mientras que en 2026 llegaron a US$ 196 millones.
Según Royg, esta reducción debe analizarse con cautela, ya que el aumento de operaciones indica que no necesariamente existe una menor actividad industrial. Entre los factores que podrían explicar la baja, mencionó una reducción de los precios internacionales de algunos insumos, una recomposición de inventarios luego de compras elevadas en 2025 y una búsqueda de mejores condiciones de calidad y precio por parte de las empresas.
El régimen alcanzó a 237 empresas beneficiadas hasta mayo, con una concentración del 80% en sectores como metalurgia, química y farmacéutica, caucho y plástico, alimentos y bebidas, y textiles.
La distribución territorial confirma el peso de los principales polos industriales del país. El 87% de las importaciones corresponde a empresas ubicadas en Central y Alto Paraná, con una participación del 70% para Central y del 17% para Alto Paraná.
Para fortalecer esta plataforma industrial, el director ejecutivo del Centro de Importadores del Paraguay señaló que el país necesita seguir mejorando la infraestructura logística, la digitalización de procesos, la formación de capital humano, la innovación y el acceso al financiamiento productivo.
“El crecimiento industrial futuro dependerá de la capacidad de producir bienes que cumplan con estándares internacionales cada vez más exigentes, especialmente en calidad, trazabilidad, sostenibilidad y certificaciones”, afirmó.
Los datos reflejan que Paraguay continúa consolidando su perfil industrial, con una demanda creciente de insumos internacionales y sectores manufactureros que avanzan hacia productos de mayor valor agregado y una mayor integración a los mercados regionales y globales.