De acuerdo con los datos oficiales, 27.024 de las solicitudes recibidas correspondieron a residencias temporarias y 6.219, a permanentes. En cuanto a las aprobaciones, 23.833 correspondieron a residencias temporarias y 5.932, a permanentes, cifras que representan el mayor volumen de trámites migratorios registrado por la institución.
Un impulso para el mercado inmobiliario
Para Gonzalo Faccas, socio director de Eydisa y miembro del directorio de Capadei, el aumento de residentes extranjeros constituye una buena noticia tanto para el país como para el sector inmobiliario.
“Es una señal de desarrollo y crecimiento. La estrategia impulsada por el Gobierno para atraer inversiones mediante el Investor Pass está dando resultados. La gente consulta, se interesa por invertir y encuentra en Paraguay una oportunidad para obtener la residencia permanente”, afirmó.
Según explicó, el mercado continúa mostrando elevados niveles de ocupación y rentabilidad, lo que mantiene el interés de los inversores incluso en un contexto de fuerte crecimiento de la oferta.
Como ejemplo, señaló que, en el proyecto Marena, desarrollado por Eydisa, el 39% de las ventas corresponde a compradores extranjeros, mientras que el 89% de las unidades adquiridas se destina a inversión, principalmente al alquiler.
El ejecutivo sostuvo que los extranjeros centran su búsqueda en zonas consolidadas, como el eje corporativo y, cada vez más, en el entorno del CIT, en Luque, donde observa un importante crecimiento impulsado por los menores costos de desarrollo y la expansión natural de la ciudad.
Respecto a la percepción de que la llegada de residentes extranjeros estaría presionando los precios de los inmuebles, Faccas descartó esa hipótesis.
Afirmó que el incremento observado responde principalmente al aumento de los costos de construcción, producto de la depreciación del dólar frente al guaraní, y no a un exceso de demanda proveniente del exterior. Hace un año, el valor promedio de venta en las zonas más desarrolladas rondaba los US$ 1.500 por metro cuadrado; actualmente, se ubica cerca de los US$ 2.000 por metro cuadrado.
“Hoy el extranjero busca departamentos compactos y bien ubicados, cerca de su lugar de trabajo y de distintos servicios. Prefiere utilizar la ciudad como una extensión de su vivienda antes que vivir en casas grandes alejadas de los centros urbanos”, comentó.
Más capital, inversión y nuevos negocios
Más allá del impulso que genera en el mercado inmobiliario, el creciente flujo de extranjeros también tiene efectos sobre el conjunto de la economía paraguaya.
Para Amílcar Ferreira, analista económico, el perfil de quienes hoy eligen radicarse en Paraguay explica buena parte de ese impacto. Señaló que se trata, en muchos casos, de personas con capacidad de inversión que trasladan su patrimonio al país para establecer su residencia fiscal, desarrollar emprendimientos o ampliar negocios ya existentes.
“Es una migración con un nivel económico importante. Son personas que vienen principalmente a invertir en Paraguay. Traen capital, compran inmuebles, desarrollan emprendimientos y contribuyen a dinamizar distintos sectores de la economía”, afirmó.
Este flujo de nuevos residentes fortalece el consumo, impulsa la inversión privada y amplía el tejido empresarial, ya que muchos llegan con empresas o proyectos vinculados a mercados internacionales.
No obstante, mantener ese atractivo dependerá de que el país continúe mejorando su clima de negocios.
En ese sentido, valoró la implementación del Investor Pass como un avance para agilizar la llegada de inversionistas, aunque todavía existen barreras que restan competitividad.
“La principal queja de muchos extranjeros sigue siendo la dificultad para abrir una cuenta bancaria. Paraguay promueve la llegada de inversiones, pero, cuando el inversor llega, encuentra procesos excesivamente burocráticos. Hay que mantener los controles, pero también facilitar los trámites”, sostuvo.
Otro de los desafíos será acompañar ese crecimiento con suficiente infraestructura pública.
“La inversión privada está llegando, pero el Estado debe acompañarla con mejores calles, alcantarillado, energía, transporte y servicios. Si queremos seguir atrayendo inversiones, la infraestructura tiene que crecer al mismo ritmo que la economía”, concluyó.
El desafío de preparar las ciudades
Aunque el crecimiento migratorio representa una oportunidad económica, los especialistas en urbanismo advierten que el país aún tiene importantes tareas pendientes para acompañar ese proceso.
El arquitecto Fernando Maidana, especialista en planificación y desarrollo de ciudades, sostuvo que la mayoría de las municipalidades no planifica adecuadamente el crecimiento urbano.
“Actualmente, tanto el Gobierno Nacional como los gobiernos municipales reaccionan a los problemas en lugar de anticiparse a ellos. Un mayor crecimiento poblacional implica una mayor demanda de servicios, infraestructura y espacios públicos, pero hoy no se están realizando inversiones suficientes en vivienda, transporte público, energía, agua y saneamiento”, señaló.
Maidana explicó que el aumento de la población genera inevitablemente más desplazamientos diarios, aunque aclaró que el verdadero problema depende de cómo se expande la ciudad.
Advirtió que, mientras el crecimiento continúe siendo predominantemente horizontal, aumentarán las distancias recorridas y los tiempos de viaje. En cambio, ciudades más compactas permitirían reducir la congestión y mejorar la movilidad.
En ese sentido, consideró prioritario invertir en viviendas accesibles y en un sistema de transporte público moderno y eficiente, incorporando alternativas como trenes, carriles exclusivos para buses y herramientas tecnológicas para optimizar la operación del servicio.
Asimismo, afirmó que este proceso obliga a pensar la planificación urbana de manera integral.
“La vivienda, el transporte, los espacios públicos, la salud, la educación, la seguridad y el ecosistema de negocios deben desarrollarse conjuntamente. No pueden abordarse de manera aislada”, concluyó.
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