La marca nació en 2020 y actualmente trabaja bajo un formato de delivery y pick up desde Los Laureles, con opciones pensadas tanto para una merienda o almuerzo como para regalos, reuniones y celebraciones.
Uno de los productos que más identifica a Tutanjamon es la picada Luxor, que Paula define como la propuesta más completa de su menú. A ella se suman las cajitas personales, una de las alternativas más accesibles del emprendimiento, disponibles desde G. 40.000. También ofrece promociones de dos cajitas por G. 70.000 y tres por G. 100.000.
“Es la cantidad perfecta para una persona”, explicó Paula sobre estas presentaciones, que se convirtieron en una de las opciones que más movimiento generan durante todo el año.
Una propuesta que cambia con cada temporada
La propuesta de Tutanjamon también se adapta al momento del año. Durante los meses de frío, por ejemplo, uno de los productos que gana protagonismo es el fondue servido dentro de un pan de campo, que se hornea antes de llegar al cliente.
Otra de las alternativas que Paula incorporó es el “faraón envuelto”, un queso brie envuelto en masa de hojaldre que también se hornea y que encontró una buena respuesta entre los clientes.
Para fechas especiales, cumpleaños y celebraciones, las mesas de picadas con carnes frías toman mayor protagonismo, mientras que durante el verano la emprendedora también se dedica a montar las mesas directamente en el lugar del evento.
Cuadritos de queso crema y nuevas ideas
Entre las novedades que Paula está probando actualmente aparecen unos particulares cuadritos de queso crema, una propuesta que busca llevar este ingrediente a una presentación diferente.
Los cuadrados pueden prepararse con queso crema saborizado y distintos toppings, entre ellos frutos secos y arándanos. Se trata de una de las nuevas líneas que la emprendedora está testeando dentro de Tutanjamon.
Pero la innovación no queda solamente en las picadas. La marca también está incorporando almuerzos para oficinas, eventos y propuestas de paso, además de opciones de buffet y finger food.
A esto se suman las canastas de desayuno y los bagels estilo Nueva York, ampliando el abanico de productos que pueden pedirse bajo la misma marca.
De una idea familiar a un emprendimiento
Aunque actualmente Tutanjamon cuenta con una propuesta mucho más amplia, la idea comenzó a partir de una costumbre familiar. La mamá de Paula preparaba mesas de jamones y quesos para los cumpleaños de la familia, y esa experiencia terminó convirtiéndose en el punto de partida para crear su propio emprendimiento.
Paula, quien estudiaba Hotelería y Turismo, comenzó a desarrollar la marca en 2020. Su primer pedido llegó a través de Instagram y, según recuerda, gran parte del crecimiento posterior se dio principalmente por recomendación de los propios clientes.
Desde entonces, el emprendimiento también se convirtió en un proyecto familiar. Durante los primeros años, Paula se encargaba incluso de realizar los deliveries y, cuando los pedidos aumentaban, su papá, mamá y hermano se sumaban a ayudar con las tareas.
“Hasta ahora, si tengo muchas cosas que hacer, recurro a mi papá, a mi hermano, a mi mamá, a todo el mundo”, contó entre risas.
Hoy, la operación de los pedidos y entregas ya está más organizada, pero el componente familiar continúa formando parte de la historia de Tutanjamon.
Tutanjamon funciona actualmente con modalidad de delivery y pick up desde su ubicación en Los Laureles, a unas tres cuadras de Casa Rica. Los envíos no tienen un límite de zona establecido y el costo varía según la ubicación del cliente.