Al frente de esa expansión está Patrick Bendlin, CEO y cofundador de la empresa, quien asegura que uno de los mayores aprendizajes del liderazgo fue entender que una compañía no se construye sola. En esta edición de InfoCEO habla sobre los desafíos de dirigir equipos, la importancia de la cultura organizacional, el valor de la empatía, el impacto de la inteligencia artificial y las lecciones que le dejó emprender junto con sus hermanos en uno de los sectores más dinámicos del país.
¿Cuál fue el primer desafío que encontró al convertirse en CEO?
El mayor desafío fue entender que liderar una empresa no significa hacerlo todo solo, sino que el secreto de un buen líder es aprender a confiar, delegar y tomar decisiones pensando a largo plazo.
Y si pienso en el mayor desafío hoy, con bastantes años de experiencia, seguramente es pasar de enfocarme solo en resultados operativos a tener una visión más integral de la empresa: personas, cultura, estrategia y crecimiento al mismo tiempo.
¿Qué es fundamental para liderar un equipo?
Yo creo que lo fundamental para liderar un equipo es la empatía, porque un verdadero liderazgo no se trata solo de dar directrices, sino de entender, acompañar e inspirar a las personas.
También considero clave la disciplina y la constancia. Un líder tiene que dar el ejemplo todos los días, incluso en los momentos difíciles. Y yo creo que todo el equipo de Motor Haus sabe que jamás les pediría algo que yo mismo no estoy dispuesto a hacer, porque al final del día todos cumplimos un rol importante dentro de la organización.
¿Qué es lo primordial para mantener a un equipo motivado?
La comunicación es clave para mantener un equipo motivado, unido y enfocado. Cuando las personas se sienten escuchadas, valoradas y parte de una visión, trabajan con más ganas y compromiso.
Reconocer los logros y generar un ambiente donde cada persona sienta que puede crecer son otros dos factores clave de motivación. Para mí, como CEO, poder tener dentro del equipo a personas que iniciaron Motor Haus con Alan, Kevin y conmigo, y ver cómo crecieron no solo profesionalmente, sino también personalmente en todo este tiempo, sabiendo que nosotros fuimos parte de eso, es una de las cosas que más me motiva.
¿Cuál es la filosofía de trabajo que le gustaría transmitir?
La cultura de la lealtad, del cuidado de los unos a los otros. Me gusta mucho conocer a cada persona que forma parte de Motor Haus, saber sus objetivos, sus sueños y cómo podemos encontrar un punto en común para impulsarnos mutuamente a ser mejores. Hoy es mucho más difícil que cuando arrancamos porque, gracias a la confianza de nuestros clientes, todos los días se suman nuevos miembros a esta gran familia.
Y no uso el término familia de manera ligera. Porque uno de nuestros principios corporativos es ser una familia, no solo con nuestros colaboradores, sino también con nuestros clientes. Esto es hoy la base de todo lo que hacemos. Y quienes nos conocen saben que vivimos este principio.
¿Cuál debe ser el enfoque en una estrategia comercial y qué se debe evitar?
Una estrategia comercial tiene que enfocarse en entender realmente al cliente: qué necesita, qué valora y cómo hacer que su experiencia sea mejor. Hoy ya no alcanza solo con vender un producto. Las marcas tienen que construir confianza y relaciones a largo plazo.
Es por eso que recién hablaba de familia. Al tener una relación tan estrecha con nuestros clientes es que los conocemos y podemos anticiparnos a sus preferencias, ofreciendo productos y servicios que los satisfagan. Y algo que buscamos evitar es perder autenticidad o enfocarnos únicamente en vender rápido sin pensar en la experiencia del cliente, porque sabemos que esta es la única manera de construir relaciones exitosas a largo plazo.
¿Qué momento de su vida marcó un aprendizaje importante en su carrera?
Definitivamente, el momento en que decidí junto con mis hermanos abrir Motor Haus. Cuando sos joven pensás que podés contra el mundo, pero después te vas encontrando con la realidad de emprender, de llegar a fin de mes para pagar el salario de las personas que dependen de vos y que representan el sustento de familias enteras. Esos momentos difíciles son los que más te enseñan sobre liderazgo, toma de decisiones y resiliencia.
Pero, sobre todo, aprendí que priorizar a mis colaboradores es la mejor herramienta para no perder de vista mis objetivos y mi estrategia, y que siempre será la mejor inversión de la organización.
¿Cuál considera que es su mayor fortaleza y debilidad?
Creo que una de mis mayores fortalezas es la capacidad de adaptarme y mantenerme enfocado en los objetivos incluso en escenarios cambiantes. Esto me permite ver cosas que otros no ven aún y animarme a tomar decisiones que podrían parecer riesgosas, pero que finalmente resultan exitosas.
Y como debilidad, probablemente ser muy autoexigente. A veces quiero que todo salga perfecto y eso hace que también le transmita mucha exigencia al equipo, especialmente en momentos de mucha presión.
¿Con qué tecnología se lleva mejor y cuál le da pelea?
Más que llevarme mejor o peor, trato de ser amigo de la tecnología en general. Invierto mucho en software que nos ayude a tomar decisiones más efectivas, a gestionar procesos de manera más ágil y a tener un mejor relacionamiento con nuestros clientes.
Y probablemente lo que más pelea me da es desconectarme del teléfono, porque hoy estamos conectados todo el tiempo y creo que ese es un gran problema de todos los CEO. Por suerte, tengo una familia que me ayuda mucho a mantener ese equilibrio.
Un libro o podcast que todo ejecutivo debería leer o escuchar
Me gustó mucho The Mechanic, de Marc Priestley, exmecánico de McLaren F1. Muestra cómo en la Fórmula 1 el rendimiento depende de la precisión, la confianza y el trabajo en equipo. Creo que muchas de esas enseñanzas aplican directamente al mundo empresarial y son principios que cualquier CEO puede encontrar útiles.
¿Cómo describiría la situación actual de su rubro?
El rubro automotriz está en uno de sus mejores momentos. Hay mucho movimiento, innovación y una evolución constante en la forma en que las personas se relacionan con los vehículos y la movilidad.
Hoy el cliente también es mucho más informado y exigente, por eso las empresas tienen que enfocarse cada vez más en experiencia, tecnología y servicio.
¿Cómo se relaciona con la IA y cómo cree que impactará en su rubro?
La inteligencia artificial ya forma parte de nuestro día a día y creo que va a transformar prácticamente todas las industrias, incluido el sector automotriz.
Personalmente la veo como una herramienta para potenciar el trabajo humano, no para reemplazarlo. Puede ayudar muchísimo en análisis de datos, experiencia del cliente, automatización y toma de decisiones, pero siempre como complemento al trato humano que las personas seguimos valorando.