Un tesoro enterrado: Horticultores destacan producción histórica y excelente calidad de la papa nacional

(Por LF) Productores nacionales se encuentran frente a una cosecha histórica de papa con una calidad y rendimientos sobresalientes, de hasta 30.000 kilos por hectárea, que hacen que el mercado se mueva al compás de la abundancia del tubérculo. La cosecha y comercialización del producto marchan satisfactoriamente y están dejando buenos ingresos a los labriegos. En las fincas, la bolsa se está vendiendo a G. 80.000.

“En estos momentos estamos en plena cosecha de la papa y por empezar a recolectar también lo que corresponde a la siembra del 10 de julio, que ya está cumpliendo los 90 días. Los productores están trabajando masivamente, desde el 20 de setiembre para abastecer al mercado local que consume diariamente entre 150.000 a 200.000 kilos de papa”, comentó en diálogo con InfoNegocios, Cirilo Acuña, presidente de la Asociación Colmenense de Papa y Cebolla.

Según el productor, la cosecha está superando las expectativas de los horticultores, quienes están asombrados por la calidad y el buen rendimiento de los cultivos. “En promedio, los productores están sacando unos 30.000 kilos por hectárea y en cuanto a la calidad, podemos decir que es excelente. No hay nada que envidiar a la producción de otros países”, expresó.

Agregó que desde hace tiempo la sequía los afecta, a pesar de que algunos productores, principalmente los medianos, ya cuentan con sistema de riego, pero que afortunadamente, en esta campaña el clima los acompañó. “Las bajas temperaturas ayudaron muchísimo, incluso hasta ahora. El hecho de que por la mañana y por la noche descienda la temperatura favorece mucho al buen desarrollo de la papa. Es impresionante la producción de este año”, resaltó.

Con respecto a las ventas, Acuña mencionó que van muy bien a pesar de que como ya es habitual, deben luchar contra el flagelo del contrabando, que continúa impactando en la producción agrícola nacional y ocasionando pérdidas. “En muchos supermercados estamos encontrando papa extranjera, específicamente proveniente de Argentina, que lavan y hacen ingresar como papa nacional y eso, obviamente, nos perjudica pero en general estamos comercializando bien”, afirmó.

En las fincas la bolsa de papa se está vendiendo a G. 80.000 mientras que en el Mercado de Abasto, entre G. 90.000 y G. 100.000, llegando incluso a G. 110.000. “Los productores están muy contentos porque es la primera vez en la historia que estamos alcanzando estos precios, es algo que nunca había ocurrido”, expresó.

La Asociación Colmenense de Papa y Cebolla cuenta con 200 productores asociados, entre pequeños y medianos y forma parte de la Mesa Coordinadora de Cebolla y Papa del departamento de Paraguarí, que también está integrada por otras cuatro asociaciones de productores de los distritos de Barrientos, Acahay, Caballero e Ybytymí. En total, en la zona, alrededor de 1.000 productores se dedican al cultivo de papa.

Lo que no sabías sobre la papa

El cultivo de la papa se originó hace más de 8.000 años, específicamente, alrededor del lago Titicaca, entre Bolivia y Perú, a 3.800 metros sobre el nivel del mar, en condiciones ambientales bastantes duras. Actualmente se cultiva en 52 países del mundo y se estima que existen cerca de 5.000 variedades. De acuerdo con la FAO, la mayoría están en Perú, donde existen unas 200 especies silvestres, cuatro de ellas cultivables.

Es considerada una fuente de energía 100% natural, contiene vitamina C, B6, B3 y B9. Así como también altos niveles de antioxidantes y nutrientes esenciales. Su composición química aproximada es de un 75% de agua, 19% de almidón, 3,5% de proteínas, 2% de fibra y 0,50 % de ácidos grasos. La papa tiene carbohidratos, pero menos que el arroz, la pasta y las legumbres.

Se trata de un producto biodegradable que se utiliza especialmente para el consumo humano, ya sean fritas, hervidas, asadas, gratinadas, en pastas, en tortillas, purés, sopas, masas, croquetas, ensaladas, entre otros platos. Igualmente, es utilizada para la fabricación de vodka. El proceso consiste en tratar las papas molidas para convertir su almidón en azúcares, y tras la fermentación, hacer el destilado para la obtención de la bebida al igual que otras aguardientes.