Ciudad del Este tiene uno de los mayores flujos turísticos de la Triple Frontera, pero todavía captura una parte limitada del negocio que genera ese movimiento. Para Carlos Jara, director ejecutivo de Convair SA, el desafío ya no pasa solamente por atraer visitantes, también conseguir que se queden dos, tres o cuatro días y distribuyan su gasto en más actividades y servicios.
La reflexión coincide con los 60 años del Hotel Convair, que celebró su aniversario el pasado 4 de julio. El establecimiento nació cuando Ciudad del Este todavía era conocida como Puerto Presidente Stroessner y prácticamente no contaba con la infraestructura que hoy caracteriza a la ciudad.
“Cumplir 60 años es fácil por la serie de circunstancias que rodean el crecimiento de una empresa en Paraguay, acá no es fácil”, señaló Jara, quien representa a la segunda generación de una familia que apostó por el desarrollo del Este.
El hotel fue fundado por los padres de Carlos, el general Adrián Jara y Mercedes González Navarro. La apuesta empresarial estuvo vinculada a una visión de largo plazo sobre la importancia de la frontera con Brasil y la conexión de Paraguay con el Este.
Seis décadas después, Jara considera que esa ubicación continúa siendo una de las mayores ventajas competitivas de la ciudad, aunque todavía existe una oportunidad de negocio que no está siendo aprovechada plenamente.
“El 95 o 97% viene para comprar, pero no se queda acá”, sostuvo. En su opinión, el turismo de compras es importante y genera actividad para numerosos comercios, pero Ciudad del Este (y el país en general) necesita desarrollar una segunda capa de negocios vinculada al turismo de estadía.
La oportunidad es especialmente relevante por el movimiento que genera la Triple Frontera. Jara estima que alrededor de 3 millones de turistas visitan anualmente los principales atractivos de la zona, particularmente las Cataratas del Iguazú, aunque solo una proporción pequeña cruza hacia Paraguay con fines turísticos y de permanencia.
Para cambiar ese escenario, plantea una agenda que combine inversión pública y privada. Museos, parques, exposiciones, propuestas familiares y nuevos espacios de entretenimiento podrían complementar atractivos ya existentes como el Salto Monday, el Museo Moisés Bertoni y la represa de Itaipú.
Pero antes de pensar en más atractivos, Jara considera que hay problemas básicos que deben resolverse. El primero es la conectividad.
“Tenemos que tener cinco puentes que nos unan y que circulen bienes y servicios para mover el dinero y para que haya oportunidades laborales”, afirmó. También cuestionó las dificultades para desplazarse entre Ciudad del Este, Foz de Iguazú y Puerto Iguazú, una situación que, a su criterio, limita el potencial económico de toda la región.
El segundo punto es el ordenamiento urbano. Limpieza, seguridad, veredas transitables y cumplimiento de las normas forman parte de las condiciones necesarias para competir con destinos brasileños y argentinos.
“Al turista moderno no le gusta eso”, dijo Jara al referirse a una ciudad con problemas de circulación peatonal, informalidad y ocupación de espacios públicos.
Desde su perspectiva, ordenar la ciudad no debería entenderse únicamente como una medida de control, sino como una política de desarrollo que también puede beneficiar a quienes actualmente trabajan en la informalidad.
A esto se suma la necesidad de industrializar y formalizar más la economía, de manera que el flujo comercial de la frontera se traduzca en mayor recaudación, inversiones y empleos.
60 años mirando al futuro
El aniversario de Convair también representa un capítulo de continuidad familiar. El nombre del hotel rinde homenaje a los aviones Convair que formaron parte de los inicios de Líneas Aéreas Paraguayas, empresa fundada por el padre de Jara en 1963.
Dentro del establecimiento funciona además un museo dedicado a sus fundadores, como parte de un legado que la familia busca conservar.
Jara también tuvo participación en distintos espacios empresariales de Alto Paraná y promovió iniciativas vinculadas al sector privado y al turismo. Hoy, su desafío está puesto en que Ciudad del Este pueda aprovechar mejor su ubicación estratégica.
“Yo quiero que venga la gente a apostar al Paraguay, que gane plata, pero cumpliendo todas las leyes de la República y dando espacio de trabajo a nuestro conciudadano”, afirmó.
Con 60 años de historia, Convair busca seguir siendo parte de una ciudad que, según Jara, tiene una oportunidad mayor por delante: convertir el enorme flujo de visitantes de la Triple Frontera en estadías, consumo, inversiones y nuevos negocios para toda la comunidad.