ueno bank recibió el “Reconocimiento a las Buenas Prácticas de Desarrollo Sostenible 2025” de la mano del Pacto Global

El Pacto Global de las Naciones Unidas otorgó a ueno bank el “Reconocimiento a las Buenas Prácticas de Desarrollo Sostenible 2025” por su iniciativa con el Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA). El proyecto galardonado, “ueno bank e IPA: innovación y raíces, artesanía paraguaya y empoderamiento financiero inclusivo”, articuló exitosamente esfuerzos públicos y privados para integrar la preservación del patrimonio cultural con la inclusión financiera de comunidades.

Esta alianza reconoce a la artesanía no solo como una expresión viva de la identidad nacional, sino también como un motor de desarrollo económico, con especial impacto en mujeres y comunidades rurales e indígenas.

“Desde ueno bank, creemos que la innovación solo tiene sentido cuando genera inclusión, oportunidades y crecimiento", expresó Diana Mongelós, directora de ueno bank. "Este premio celebra el valor de nuestras alianzas y el impacto social de un modelo que une tradición y tecnología. Buscamos responder a una problemática doble: la vulnerabilidad socioeconómica de los artesanos y la necesidad de preservar nuestro patrimonio cultural, porque no podemos hablar de desarrollo sostenible sin proteger nuestra identidad”, acotó.

Innovación y raíces

El programa premiado se enfocó en brindar herramientas concretas para el desarrollo sostenible del sector, impactando directamente en múltiples Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), principalmente en el ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles), ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico), ODS 5 (Igualdad de género) y ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos).

“Estamos fomentando la inclusión financiera real de grupos que históricamente han tenido limitaciones de acceso. Mediante la educación financiera, la bancarización y el acceso a herramientas digitales como pagos QR o POS sin costo, creamos un círculo virtuoso. Los artesanos pueden administrar mejor sus recursos, conectar con nuevos clientes y reducir intermediarios, aumentando su autonomía e ingresos. Es la combinación de innovación financiera y rescate cultural al servicio del desarrollo del país”, acotó Mongelós. 

Entre las acciones clave desarrolladas en el proyecto se destacan:
Inclusión financiera: Capacitación en educación financiera, bancarización personalizada y provisión sin costo de herramientas de cobro digital (como POS), con exoneración de comisiones para los artesanos.

Promoción cultural: Apoyo a ferias y eventos clave como “SOMOS Artesanía”, “ORE de Pueblos Indígenas” y el “Encuentro de Ceramistas”, espacios donde se asesoró en el uso de medios de pago digitales para aumentar sus ventas y tener una mejor trazabilidad.

Innovación y capacidades: Respaldo al congreso de “Artesanía + Diseño” y a la Ruta Nacional de Artesanía (RNA), impulsando el intercambio de saberes y el diseño contemporáneo sin perder el arraigo cultural.

El evento obtuvo más de 150 postulaciones, de 14 departamentos del país y distinguió a un total de 23 iniciativas destacadas por su innovación, colaboración, gestión e impacto, en las categorías de Personas, Planeta, Paz y Prosperidad.

“Por G. 100.000 uno puede resultar adjudicado hasta de un vehículo”: cómo funcionan los remates judiciales

(Por NL) En muchas oportunidades, las noticias sobre remates judiciales llaman la atención por la posibilidad de adquirir casas o vehículos por montos muy inferiores a su valor de mercado. Sin embargo, estas operaciones también suelen despertar sospechas sobre posibles irregularidades. Para entender las implicancias de las subastas, desde InfoNegocios conversamos con el Dr. Marcelo Rocholl, juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del 4.º Turno de la Capital, quien aclaró que detrás de cada remate existe un procedimiento judicial que explica por qué determinados bienes terminan adjudicándose por debajo de su valor comercial.

Energía, datos y millones: la oportunidad que Paraguay quiere capitalizar

(Por SR) El auge global de la inteligencia artificial abre una oportunidad para Paraguay, que busca aprovechar su disponibilidad energética para atraer inversiones tecnológicas. Un proyecto de centro de cómputo junto con Taiwán contempla una inversión estimada de entre US$ 300 millones y US$ 500 millones en su primera fase.