“La ley minera es la carta de presentación del Paraguay ante el inversionista”, afirmó Víctor Fernández, presidente de la Cámara Paraguaya de Minería (Capami), al referirse a la actualización normativa que impulsa el Ejecutivo. El dirigente sostuvo que, antes de hablar de cambios puntuales, resulta clave entender el punto de partida del país y cómo funciona el negocio minero a escala global.
“Paraguay es un espacio de inversión inexplorado geológicamente y desconocido como país minero”, señaló. Fernández explicó que, pese a los resultados obtenidos en las últimas dos décadas de exploración, el país todavía cuenta con escasa información geológica y casi nula experiencia en producción de minerales, factores que generan incertidumbre en los grandes capitales internacionales.
El titular de Capami cuestionó que la reglamentación actual exija certificaciones bajo estándares extranjeros sin adaptarse a la realidad local. “La ley no puede ser un invento caprichoso de leguleyos; debe contemplar, de manera simple, lo que ocurre en la minería internacional”, expresó. Como ejemplo, mencionó los depósitos de oro de Paso Yobái, cuya irregularidad dificulta determinar recursos medidos o reservas certificadas con precisión técnica.
Fernández planteó que la nueva normativa debe competir con los marcos legales de los principales atractivos de inversión en la región. “Necesitamos una ley con mejores estándares que la de Perú y Chile, con plazos más largos y ajustados a la realidad de la exploración”, sostuvo. A su criterio, Paraguay debe ofrecer reglas claras y estabilidad jurídica para posicionarse frente a Argentina y Brasil, que captan miles de millones de dólares en inversiones mineras cada año.
También apuntó contra la burocracia estatal. “Entre el 50% y el 60% del tiempo de los proyectos se pierde en trámites internos”, afirmó, en referencia a gestiones ante instituciones como el MOPC y el Mades. Según Fernández, Capami elaboró propuestas prácticas para simplificar permisos y concesiones, basadas en la experiencia acumulada durante 20 años de actividad en el sector.
Uno de los ejes más sensibles del debate gira en torno a las regalías. “Las regalías, más la carga impositiva, nunca pueden sobrepasar el 50% de las utilidades de una unidad minera”, advirtió. Fernández rechazó la posibilidad de aplicar regalías sobre la renta bruta, como plantea el Viceministerio de Minas y Energía, porque en períodos de bajos precios eso podría representar más del 100% de las ganancias empresariales. Defendió el régimen actual, inspirado en el modelo peruano, que promueve un esquema de beneficios compartidos entre el Estado y el sector privado.
El presidente de Capami también criticó la idea de licitar áreas mineras para seleccionar a “las mejores” empresas. “Construir una mina no es lo mismo que licitar una ruta”, remarcó. Argumentó que el país no cuenta con un servicio geológico robusto para sostener ese sistema y advirtió que obligar a un inversor que ya realizó exploraciones millonarias a competir en una licitación desalienta la inversión y abre espacios a discrecionalidades.
Sobre el potencial minero, Fernández afirmó que el hierro constituye el recurso más avanzado. “Es el único mineral con recursos definidos que pronto entrarán en etapa de desarrollo”, explicó, en alusión al proyecto en Alto Paraná que contempla explotar titanio, hierro y posiblemente vanadio. En cuanto al litio y las tierras raras, indicó que existen indicios, pero todavía falta exploración para confirmar depósitos relevantes, mientras que el cobre no presenta, por ahora, condiciones geológicas favorables.
Finalmente, el dirigente subrayó que la minería moderna prioriza la sostenibilidad. “Una unidad minera que daña el medioambiente de ninguna manera será rentable”, aseguró. Fernández sostuvo que la ley no busca recaudar, sino diversificar la economía, aumentar el PIB y convertir cada proyecto en un polo de desarrollo regional. A su entender, si Paraguay logra combinar reglas claras, estabilidad y responsabilidad ambiental, podrá generar empleo bien remunerado y consolidar una nueva industria estratégica para el país.