El profesor Raúl Olmedo, jefe de instructores de la academia, explicó que el Mundial no se limita únicamente a lo deportivo. Según indicó, también se convierte en una instancia clave para la certificación de instructores y la unificación de estándares de enseñanza a nivel internacional, ya que ATA busca que sus escuelas mantengan una misma línea formativa en cualquier parte del mundo.
Para Jung Yul, el viaje significa una oportunidad de posicionar nuevamente a Paraguay en el mapa del alto rendimiento. Olmedo remarcó que representar al país implica orgullo y responsabilidad, y que la academia ya participa del evento desde hace tres años. En ese sentido, señaló que el torneo permite demostrar que el nivel técnico y de organización que manejan en Paraguay se encuentra al nivel de las potencias mundiales.
El desafío toma aún más relevancia tras los logros obtenidos en temporadas anteriores. En 2024, Jung Yul alcanzó dos campeonatos mundiales, un resultado que marcó un hito para el taekwondo ATA en el país. “La profesora Abril Olmedo y yo obtuvimos el campeonato mundial en 2024, y este Mundial nos da la oportunidad de revalidar ese logro y demostrar que podemos mantenernos arriba”, afirmó el instructor.
La delegación paraguaya viajará con un grupo aproximado de 10 competidores, entre atletas experimentados y otros que vivirán su primera experiencia mundialista. La academia trabajó durante todo el año con entrenamientos específicos para llegar en condiciones óptimas. Olmedo explicó que el objetivo consiste en llevar un equipo selecto y competitivo, capaz de sostener el rendimiento en un torneo de máxima exigencia.
Uno de los puntos destacados es que Jung Yul competirá en todas las modalidades disponibles del sistema ATA: fórmulas, sparring, armas y combat weapon. Esta última modalidad representa una de las especialidades de la academia, donde también buscan destacarse a nivel internacional frente a delegaciones de gran trayectoria.
El camino hacia el Mundial se define por un sistema de clasificación exigente. Primero se disputan cuatro torneos nacionales al año, donde se construye un ranking de cinturones negros. Luego, los mejores atletas acceden al Panamericano y compiten en un torneo exclusivo para campeones. “Solamente los mejores cuatro, incluyendo el campeón panamericano, viajan al Mundial para competir en el Top Ten, por eso es bastante difícil clasificar y mucho más ganar el título”, detalló Olmedo.
En cuanto al financiamiento, el jefe de instructores reconoció que la mayor parte del esfuerzo económico recae en los propios atletas y sus familias. La academia cubre parte de la organización, pero cada competidor suele costear pasajes, estadía y equipamiento. “En la mayoría de los casos, cada atleta financia su viaje. A veces conseguimos apoyo estatal, pero es raro y muy difícil de obtener”, señaló.
Olmedo también destacó que la participación paraguaya en el Mundial generó un impacto dentro del país, ya que motivó a otras academias a proyectarse internacionalmente. Según explicó, los logros obtenidos demostraron que Paraguay cuenta con talento suficiente para competir y ganar en escenarios de primer nivel, lo que impulsó a más atletas a buscar clasificación para futuras ediciones.
El instructor consideró que para que Paraguay logre mayor presencia internacional se necesita una planificación a largo plazo, con un sistema estructurado de formación desde edades tempranas. Además, afirmó que un apoyo económico más sólido permitiría que más jóvenes accedan a competencias internacionales sin depender exclusivamente del esfuerzo individual.
Más allá de las medallas individuales, la academia también apunta a objetivos colectivos dentro del torneo. Olmedo recordó que en 2023 integraron la selección paraguaya que obtuvo el vicecampeonato mundial en competencias por equipos. Este año, la delegación se prepara nuevamente con la meta de conquistar el título para Paraguay en modalidades como sparring y combat weapon.
Entre los representantes confirmados figuran Fabrizio González Battilana, actual campeón panamericano; los instructores Gabriel Olmedo y Nelson Torres, que debutarán en un Mundial; además de la profesora Abril Olmedo y el propio Raúl Olmedo, quienes buscarán repetir el campeonato alcanzado en 2024.
Finalmente, Olmedo destacó que ATA funciona también como un modelo empresarial global. Jung Yul cuenta actualmente con tres escuelas en Paraguay y proyecta abrir nuevas sedes este año. El instructor explicó que la franquicia se rige por un manual internacional de operaciones, lo que garantiza estándares de calidad y permite que los instructores certificados puedan trabajar en miles de academias alrededor del mundo. “Nuestra meta es crear futuros directores de academia y transformar deportistas en emprendedores”, concluyó.