Para conocer cómo se está avanzando en este proceso, InfoNegocios conversó con Cristina Cano, directora ejecutiva del Pacto Global Paraguay, iniciativa de sostenibilidad empresarial que acompaña a más de 140 empresas locales en la integración de criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza).
“Acompañamos a las empresas en la integración de la sostenibilidad no solo como una acción puntual o un proyecto aislado, sino como un aspecto o pilar estratégico del negocio. Nuestro enfoque es práctico: trabajamos para que los 10 principios del Pacto Global se traduzcan en políticas internas, procesos, toma de decisiones y comportamientos cotidianos dentro de las organizaciones”, indicó Cano.
Entre las herramientas que ofrece el Pacto Global Paraguay, Cano destacó los espacios de formación técnica, presenciales y virtuales, mesas temáticas especializadas, programas de evaluación y reporte, e instancias de intercambio entre pares. “Todas estas acciones están alineadas con estándares internacionales, ofreciendo contenido y acompañamiento de alcance global, adaptados al contexto local”, explicó.
A pesar del interés creciente por adoptar criterios ESG, muchas empresas paraguayas enfrentan dificultades para implementarlos de manera transversal. “Entre los retos más frecuentes se encuentran la falta de indicadores claros, limitaciones de capacidades técnicas internas y la percepción de que incorporar estos criterios implica costos adicionales, cuando en realidad fortalece a las empresas generando eficiencia y valor a largo plazo”, señaló Cano.
Medición y rendición de cuentas
Para evaluar los avances, Cano recomendó la Comunicación de Progreso (CoP), una herramienta que permite medir y reportar acciones en derechos humanos, estándares laborales, medioambiente y anticorrupción. “La medición no debe verse solo como un requisito de reporte, sino como una herramienta de gestión y autoevaluación que permite identificar fortalezas y debilidades, fortaleciendo la cultura organizacional de manera sostenida”, explica.
La Agenda 2030, adoptada por Paraguay en 2015, establece 17 ODS y 169 metas que buscan enfrentar desafíos globales como la pobreza, la desigualdad, el cambio climático y la falta de acceso a educación y salud de calidad. Para las empresas, esto significa que cada decisión estratégica, desde procesos productivos hasta políticas de recursos humanos, puede contribuir a un impacto positivo más allá del negocio.
“La Agenda 2030 nos invita a pensar en la sostenibilidad no como un complemento, sino como un eje estratégico que conecta a las empresas con los desafíos sociales y ambientales de nuestro país”, subrayó.
Avances concretos en Paraguay
Cuando se le consultó sobre ejemplos locales, Cano afirmó que “observamos avances concretos en empresas de distintos sectores y tamaños. Algunas fortalecen sus políticas laborales y de derechos humanos; otras incorporan criterios ambientales en sus procesos productivos; y otras avanzan en gobernanza, transparencia y ética empresarial. Lo valioso es el compromiso sostenido y la voluntad de mejora continua, que es lo que verdaderamente refleja una transformación cultural genuina”.
La directora agrega que no existe un único modelo ni un punto de llegada común: “Cada empresa recorre su propio camino según su contexto y capacidades. Promovemos el aprendizaje colectivo y el intercambio de experiencias entre empresas que están en distintas etapas de este proceso”.
ODS como motor de transformación
Finalmente, sobre el impacto de los ODS, Cano sostuvo que “los Objetivos de Desarrollo Sostenible funcionan como una hoja de ruta que ayuda a las empresas a conectar su propósito con desafíos globales y locales. Integrar los ODS en la gestión empresarial impulsa una transformación cultural, promueve la innovación, fortalece el liderazgo responsable y genera mayor conciencia sobre el impacto de las decisiones corporativas”.
“Cuando los ODS se incorporan de manera estratégica, y no solo comunicacional, se convierten en un motor de cambio cultural que alinea negocio, personas y sostenibilidad. Invitamos a todas aquellas empresas que aún no forman parte a sumarse para asumir un rol protagónico en el desarrollo sostenible de nuestro país”, concluyó.