Hacer negocios y generar impacto positivo ya no son necesariamente caminos separados. Bajo esa premisa, Sistema B Paraguay presentó una nueva edición del Día B, encuentro que este año llevará como lema “El negocio de hacer las cosas bien” y buscará mostrar cómo la sostenibilidad puede integrarse al núcleo de las empresas y convertirse en una herramienta de competitividad.
El evento se realizará el 21 de octubre, de 9:00 a 16:00, en el Centro de Eventos de Paseo La Galería, y reunirá a empresas, emprendedores, líderes empresariales, organizaciones, representantes de la academia y del sector público.
La edición tendrá además un significado especial para la organización: el Movimiento B cumple 20 años a nivel global, mientras que Sistema B Paraguay celebra 10 años de presencia en el país.
“Buscamos inspirar y contagiar que las empresas, al mismo tiempo que generan impacto económico, puedan también generar impacto social y ambiental. No queremos hablar de sostenibilidad como un tema aislado, sino como parte de la estrategia del negocio”, explicó Martha Cabello, Country Manager de Sistema B Paraguay, en entrevista con InfoNegocios.
La evolución del movimiento refleja también el cambio en la manera en que las compañías abordan su relación con el entorno. Actualmente, el modelo está presente en más de 104 países y reúne a más de 13.000 Empresas B a nivel global.
En Paraguay, el ecosistema ya supera las 100 Empresas B, entre compañías nacionales e internacionales. Sin embargo, para Sistema B, la certificación representa una parte de un proceso más amplio: comenzar a medir el impacto que genera cada organización y utilizar esa información para gestionar y mejorar.
“Lo que no se mide no se gestiona. Nuestro deseo es que todas las empresas realmente empiecen a medir el impacto que generan”, sostuvo Cabello.
El movimiento también dejó de estar concentrado exclusivamente en emprendimientos pequeños o compañías que nacieron con un propósito social o ambiental. Cada vez más empresas tradicionales y de mayor escala están revisando sus modelos de gestión e incorporando criterios sociales, ambientales y de gobernanza.
Entre los ejemplos locales, Cabello mencionó a Sueñolar, Nutrihuevos y Paracel, empresas que, en algunos casos, comenzaron como negocios tradicionales y que posteriormente incorporaron procesos para medir sus impactos, reducirlos y extender buenas prácticas a sus cadenas de valor.
De la empresa tradicional a una con propósito
Uno de los ejes del Día B será precisamente mostrar cómo las compañías pueden transitar ese proceso de transformación. El encuentro pondrá especial atención a las empresas familiares, que representan una parte importante del tejido empresarial paraguayo y que, en muchos casos, están incorporando estas prácticas impulsadas por las nuevas generaciones.
“Vamos a tener un espacio de empresas familiares que nacieron siendo empresas tradicionales y que con el tiempo se dieron cuenta de que era momento de generar también un impacto social y ambiental”, señaló Cabello.
La agenda incluirá conferencias con referentes nacionales e internacionales, casos de empresas, conversaciones sobre innovación, competitividad y negocios de impacto, además de herramientas prácticas y espacios para networking y generación de alianzas.
También se habilitará un marketplace, donde las empresas podrán exhibir productos y servicios, activar sus marcas y conectar con una audiencia empresarial.
En sus diferentes ediciones, el Día B reunió a más de 1.500 participantes, consolidándose como uno de los principales encuentros del ecosistema de impacto en el país.
Para esta edición, Sueñolar será presentador del evento, mientras que Salto Capital, Paracel, Volvo, Nutrihuevos, CCI, Zuba, Organitec y Forestal Sylvis acompañarán como sponsors.
Para Cabello, el desafío ya no pasa únicamente por certificar, sino por incorporar una lógica de mejora continua. “Las Empresas B no son empresas perfectas, pero sí son empresas comprometidas a seguir midiéndose y mejorando con el tiempo”, afirmó.
Así, a una década de su llegada al país, Sistema B busca ampliar la conversación empresarial y posicionar una idea cada vez más presente en los negocios: la rentabilidad y el impacto positivo no tienen por qué competir, sino que pueden formar parte de una misma estrategia para construir empresas más preparadas para el futuro.