La propuesta no es nueva en esencia, pero sí en enfoque. Candy regresa con una línea pensada para simplificar la rutina diaria: electrodomésticos conectados, fáciles de usar y diseñados para acompañar un estilo de vida más dinámico.
En el evento —bautizado “La Candy Vita”— los invitados pudieron ver de cerca lavarropas, secarropas, lavasecarropas, hornos, anafes y frigobares. Pero, más allá del despliegue, el mensaje fue que la marca quiere posicionarse como una aliada en el día a día del hogar.
En conversación con InfoNegocios, Laura Anzoátegui, gerente de marketing, lo resumió así: “Candy, listos para vivir”, una frase que —según explicó— apunta a una vida “más práctica, más tecnológica y más simple”, especialmente para un público joven que está empezando a equipar su casa o departamento.
Esa idea de practicidad atraviesa también el desarrollo de los productos. Varios de los equipos incorporan conectividad Wi-Fi, lo que permite, por ejemplo, programar un lavado o activar funciones desde el celular, incluso estando fuera de casa. La lógica es ganar tiempo y reducir fricciones en las tareas cotidianas.
Pero no todo pasa por lo digital. Desde la empresa también hacen foco en la durabilidad, un punto que sigue pesando en la decisión de compra local. Según detallaron, los equipos están diseñados para una vida útil prolongada, con componentes testeados bajo estándares europeos.

Ahí entran en juego elementos como motores inverter de bajo consumo, estructuras reforzadas y materiales pensados para resistir humedad y desgaste. En el caso de los lavarropas —el corazón histórico de la marca— se destacan detalles como el tambor con soldadura láser, bisagras de alta resistencia y sistemas sellados que protegen los componentes internos.
En conversación con InfoNegocios, Esmel Anzoátegui, director de Esmart, puso el acento en el respaldo histórico y técnico de la marca. Señaló que Candy, con 80 años de trayectoria en Europa, tiene en la línea de lavado su “piedra angular”, destacando especialmente la incorporación de conectividad Wi-Fi en los lavarropas, que permite gestionar ciclos y funciones desde el celular, incluso a distancia. “Es un producto de alta durabilidad, con mucha tecnología e innovación”, resumió.
A esto sumó aspectos vinculados a la resistencia, como bisagras testeadas para miles de aperturas, sistemas sellados antihumedad y motores inverter de bajo consumo. Según explicó, estos desarrollos apuntan a ofrecer equipos con una vida útil prolongada, combinando diseño italiano, eficiencia y practicidad para el día a día del hogar.
“Estamos hablando de productos que tienen durabilidad, resistencia y también tecnología”, explicó Nelson Cáceres, desde el área comercial, al referirse al equilibrio que busca la marca entre innovación y confiabilidad.
El relanzamiento también viene acompañado de una estrategia fuerte en comunicación. Esmart está desplegando una campaña 360 que combina presencia en vía pública, radios, puntos de venta y, sobre todo, medios digitales. La idea es replicar parte de lo que la marca ya viene haciendo en otros mercados, como Argentina, pero con adaptación local.
Además, el foco está puesto en construir vínculo con el consumidor, más que en una simple exposición de producto. Desde la compañía hablan de generar cercanía, apoyándose en influencers y en una presencia sostenida en los espacios donde el público objetivo se mueve.
Para la firma, el regreso de Candy no es solo sumar una marca al portafolio, sino reforzar una tendencia que ya se viene consolidando: la búsqueda de electrodomésticos que no solo cumplan su función, sino que también aporten eficiencia, conectividad y facilidad de uso.
En ese cruce entre tecnología, diseño y vida cotidiana es donde la marca apuesta a hacerse un lugar otra vez en el mercado paraguayo.