La batería que se carga en dos minutos

La batería se ha convertido en ese elemento de nuestras vidas que resulta tan indispensable como frustrante. Porque, en el actual mundo hiperconectado, parece que es la única característica de la tecnología móvil que no avanza a la misma velocidad que la del resto...

 No en vano, la duración de la batería se ha convertido en uno de los principales motivos de queja en todo tipo de productos electrónicos. Y, con terminales cada vez más finos y ligeros, la solución no parece sencilla. Pero Huawei asegura haber dado con ella. Watt Lab, la división de energía del Instituto de Investigación Central de la empresa china, ha aprovechado la 56 edición del Simposio de Baterías, celebrado hace unos días en la ciudad japonesa de Nagoya, para presentar dos nuevas creaciones cuya característica principal es la velocidad a la que se cargan. No dejan de ser baterías de litio convencionales, pero la diferencia estriba en una de esas microinnovaciones que caracterizan a las marcas chinas: “Hemos conseguido encadenar heteroátomos a la molécula del grafito en el ánodo, lo cual sirve para catalizar la captura y la transmisión del litio a través de los enlaces de carbono”, es la explicación técnica que ha dado Huawei en un comunicado. “Eso redunda en una carga más rápida sin reducir la densidad energética ni la vida útil de la batería”, concluye.
En la práctica, y en román paladino, lo que se logra es cargar la batería hasta diez veces más rápido.
De momento, Huawei afirma que las baterías ya han pasado todos los controles de calidad y están listas para ser comercializadas con los nuevos aparatos de la marca.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.