Durante años, la promesa implícita de WhatsApp fue clara: comunicación gratuita y sin anuncios. Sin embargo, el modelo comienza a modificarse. Según detalló la compañía, la publicidad no aparecerá en los chats privados ni en las llamadas personales. Los anuncios se concentrarán exclusivamente en los estados y en los canales, espacios más vinculados al contenido público y a la difusión masiva.
Dónde aparecerán los anuncios
Meta asegura que las conversaciones personales seguirán protegidas y libres de interrupciones comerciales. La publicidad se integrará entre los estados —la función similar a las historias de otras redes sociales— y dentro de los canales que los usuarios siguen. De esta manera, la empresa busca monetizar las áreas de mayor visibilidad sin invadir los mensajes directos.
El movimiento no resulta aislado. La compañía ya implementó suscripciones sin anuncios en otras plataformas del grupo, como Facebook e Instagram, donde los usuarios pueden pagar una tarifa mensual para eliminar la publicidad.
Cómo funcionará la suscripción
Para quienes no deseen ver anuncios en estados y canales, la única alternativa será abonar una suscripción mensual. El servicio estará disponible inicialmente en Europa y exigirá cumplir dos requisitos: ser mayor de 18 años y tener la cuenta de WhatsApp vinculada al centro de cuentas de Meta.
El proceso de activación se realiza desde la propia aplicación, ingresando en Ajustes, luego en Cuenta y en las preferencias de anuncios. Desde allí se podrá seleccionar la opción “sin anuncios” y completar el pago a través de las tiendas oficiales de aplicaciones.
Cuánto costará
El precio definitivo aún no fue confirmado oficialmente para todos los países europeos. Reportes del sitio especializado WABetaInfo indican que la suscripción tendría un costo mensual variable según la plataforma y la ubicación del usuario.
En experiencias previas con Facebook e Instagram, los valores rondan entre 3 y 4 euros mensuales si se contrata vía web, y pueden ascender a aproximadamente 4 euros o más cuando el pago se realiza a través de la App Store o Google Play, debido a las comisiones de las tiendas digitales. Sin embargo, Meta no detalló aún la tarifa final específica para WhatsApp.
¿Y la privacidad?
La llegada de la publicidad inevitablemente reabre el debate sobre la privacidad. En este punto, WhatsApp sostiene que nada cambia en relación con la seguridad de los mensajes: los chats continuarán protegidos mediante cifrado de extremo a extremo.
Según la empresa, la segmentación publicitaria se basará en datos limitados, como el idioma, el país o la interacción con anuncios dentro de la plataforma. El contenido de las conversaciones privadas —asegura— no será utilizado para personalizar publicidad.
Con esta decisión, Meta redefine el modelo de negocio de una aplicación que durante más de una década se mantuvo prácticamente ajena a los anuncios. En Europa comienza una nueva etapa: WhatsApp seguirá siendo gratuito, pero ya no completamente libre de publicidad.