En Paraguay, los diversos mercados atraviesan un proceso de crecimiento, transformación y digitalización. Este dinamismo, sumado a la llegada de nuevos jugadores al ecosistema local, resalta la importancia de garantizar una competencia justa para todos.
¿Cómo se encuentra actualmente la institución?
Ha crecido muchísimo en los últimos dos a tres años en todo tipo de actuaciones. Actualmente, por ejemplo, el Departamento de Control de Concentraciones analiza 20 operaciones económicas de manera simultánea. Antes solíamos tener entre cinco y siete expedientes abiertos al mismo tiempo, y hoy manejamos 20 con la misma cantidad de personal que antes. Ese es uno de nuestros grandes desafíos: necesitamos afianzarnos y fortalecer nuestra capacidad operativa.
Lo mismo ocurre en el ámbito de las prácticas restrictivas. Con la llegada de nuevas empresas extranjeras y el crecimiento de las compañías locales, pueden darse conductas que limiten la competencia. Por eso es fundamental que la Conacom esté presente, actúe de oficio cuando sea necesario y también reciba denuncias. Queremos que la ciudadanía, los empresarios y las compañías que operan en el país sepan que pueden contar con la institución para hacer conocer sus problemáticas o inquietudes.
Lo que hace una agencia de competencia, y lo que hace la Conacom, es analizar principalmente dos tipos de conductas: el abuso de posición dominante y los acuerdos restrictivos de la competencia. Para que exista abuso de posición dominante, primero una empresa debe tener una posición dominante en un mercado específico; ser dominante en sí mismo no es ilegal, lo que está prohibido es abusar de esa posición.
Por otro lado, los acuerdos restrictivos ocurren cuando un grupo de empresas se pone de acuerdo para fijar precios, repartirse el mercado u otras prácticas similares. Estas son las conductas prohibidas por ley.
¿Cómo recibe el desafío de asumir la presidencia del Directorio de la Conacom?
Es un desafío muy importante, que recibo con mucho orgullo y con gran responsabilidad. Todos los miembros del directorio y los funcionarios de la Conacom creemos que la labor que realiza la institución es fundamental para el desarrollo económico y sostenible de nuestro país. Además, permite que los actores económicos tengan seguridad jurídica, cuenten con reglas del juego claras y sepan que estas se van a respetar. Esto no solo beneficia a quienes ya operan en el mercado, sino también a quienes desean invertir en Paraguay, al saber que existe un organismo como la Conacom que hace cumplir la Ley de Defensa de la Competencia.
Asumir la presidencia implica, si bien somos pares dentro del directorio, tener la responsabilidad de liderar y de representar a la institución cuando es necesario. Es un rol muy importante, que afronto con compromiso y con un gran sentido de responsabilidad.
¿Cuáles identifica como los principales retos o prioridades para la Conacom?
La Conacom es una institución relativamente joven. La ley se promulgó en 2013, y luego vinieron los decretos reglamentarios en 2014 y 2020. Es una entidad que todavía está en proceso de darse a conocer. Inicialmente, su labor principal se centraba en el análisis de concentraciones de empresas; ese era su rol fundamental y no tenía otras actuaciones.
En los últimos años comenzó a intervenir también en el ámbito de las prácticas restrictivas de la competencia, como los abusos de posición dominante y los acuerdos restrictivos. Es en este campo donde la Conacom enfrenta uno de sus grandes desafíos: afianzarse como institución. Necesitamos fortalecer nuestra institucionalidad y crecer en recursos, tanto humanos como tecnológicos.
¿Cómo visualiza el rol de la Conacom en los próximos años ante un mercado cada vez más dinámico y digitalizado?
El mercado digital es un sector en constante evolución. En todas las jurisdicciones hay cierta incertidumbre, pero también un fuerte esfuerzo por establecer lineamientos y realizar estudios. En Europa, por ejemplo, ya existe una normativa muy conocida sobre este tema, y en Paraguay recién empieza a llegar.
Hoy todavía no hemos tenido casos concretos en el ámbito digital, pero sabemos que en cualquier momento podrían presentarse, porque es algo que ocurre en todo el mundo. Por eso, como institución, estamos en constante capacitación y preparación. Tenemos convenios con otras agencias de competencia y con universidades de Europa y Estados Unidos para que nuestro equipo esté siempre actualizado y listo para afrontar estos desafíos.
¿Qué tipo de situaciones se tiene que dar para que la Conacom actúe ante un negocio digitalizado?
En el ámbito de los mercados digitales, lo que se ha visto en otras jurisdicciones involucra a grandes jugadores como Amazon, Google, Apple y otros.
Las situaciones que podrían darse son básicamente dos: el abuso de posición dominante por parte de una plataforma o los acuerdos restrictivos entre varias empresas que operen en este sector. Si cualquiera de estas conductas se presentara en las plataformas digitales que operan en el país, la Conacom tendría la facultad de intervenir, analizar el caso e iniciar los procesos correspondientes para garantizar la competencia.
Por ejemplo, que las plataformas de delivery no se pongan de acuerdo para fijar precios mínimos de sus servicios, o que una plataforma dominante no incurra en conductas que representen un abuso de esa posición.
El sector financiero atraviesa un periodo de transformación, con bancos que han surgido de fusiones y adquisiciones. ¿Estas operaciones son supervisadas por la Conacom?
Todas las operaciones en el mercado paraguayo que superen ciertos umbrales, ya sea en participación de mercado o en facturación anual, deben ser notificadas a la Conacom. Por ejemplo, cuando la facturación anual de las empresas involucradas en una fusión o adquisición supera aproximadamente los US$ 30 millones, o cuando la operación implica más del 45% de participación de mercado, la notificación es obligatoria. En estos casos, la Conacom debe analizar la operación y dar su visto bueno antes de que se concrete.
En cuanto a las fusiones de bancos, normalmente todas superan los umbrales de facturación, aunque no siempre los de participación de mercado. Por eso, todas las adquisiciones y fusiones bancarias realizadas en los últimos años han pasado por el análisis de la Conacom.
Cuando una empresa se diversifica y expande hasta convertirse en un conglomerado, ¿qué nivel de control o supervisión ejerce la Conacom sobre estas adquisiciones?
Cuando una empresa comienza a adquirir otras compañías y se transforma en un conglomerado, la Conacom analiza cómo esas compras o fusiones impactan en el mercado específico en el que operan.
Cada caso es distinto y requiere un análisis específico. Estas dudas suelen aparecer con los grandes conglomerados empresariales, que tienen presencia en múltiples sectores y suelen superar los umbrales de facturación o participación de mercado establecidos por la ley.
Por eso, todas las fusiones o adquisiciones de este tipo pasan por el análisis de la Conacom, que evalúa su impacto en la competencia antes de aprobarlas o, en casos extremos, rechazarlas.