¿El buen clima de negocios podría nublarse con noticias sobre actividades del crimen organizado?

Los indicadores que ponen al país como un destino favorable para radicar inversiones, que en la práctica se ve corroborado por la cantidad de proyectos que buscan establecerse en Paraguay, se oponen a las informaciones que nos ponen como centro de actividades del crimen organizado. ¿Puede esto afectar a nuestro buen clima de negocios que destacan propios y extraños?

Paraguay se convirtió en los últimos tiempos en foco de las noticias que hablan de la actividad de organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico y al tráfico de armas, con el consecuente saldo de sicariatos, corrupción y demás males asociados a la actividad delictiva.

El último Índice Global del Crimen Organizado, elaborado por la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional, ubica a nuestro país con un índice de 7,52, la cuarta más alta entre 193 países analizados, la tercera en América y la segunda en América del Sur.

Esto contrasta con los indicadores favorables para los inversionistas que ofrece Paraguay; y la cuestión es si afecta -y cuánto- a la imagen país que queremos transmitir al exterior. Luigi Piccolo, miembro del Club de Ejecutivos, opinó que los interesados en invertir analizan varias opciones y que cuando miran a Sudamérica sus miradas se dirigen hacia los mercados más grandes como Brasil y Argentina.

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“Brasil es un país grande, atractivo, pero muy caro, muy difícil de operar, con jugadores muy pesados; y para entrar hay que hacer un cheque de varios cientos de millones de dólares. Y si miran a Argentina ven un país quebrado, destruido. Es cierto que en Paraguay tiene un impacto negativo la criminalidad, pero es mucho menor que la de los demás y, comparativamente, sigue siendo atractivo para invertir”, aseveró.

Para el sociólogo e investigador, Carlos Peris, la actividad del crimen organizado afecta a Paraguay, y más a su clima de negocios, porque el Estado va perdiendo sus principios de cohesión social y de dominio territorial.

“Tenemos fronteras grises, no existe un control fronterizo bien demarcado, y los actores estatales, policía, militares, fiscales y políticos forman parte de los negocios ilegales, y son sus principales promotores. Con un estado débil, crecimiento de los grupos criminales y una complejización de los mercados criminales, es cada vez más difícil hacer negocios lícitos”, dijo.

Piccolo agregó que parte de la evaluación de riesgo de Paraguay, lo que nos impide llegar al grado de inversión es precisamente la falta de institucionalidad, aunque aclaró que considera que se observan avances en la lucha contra el crimen organizado de parte del sector público.

¿Cuestión de dinero?

Una opción que proponen algunos sectores de la opinión pública es aumentar el presupuesto de las instituciones encargadas de la seguridad, para dotar de más armas y equipos para el personal, algo que desde la óptica de los expertos no es lo prioritario, pues hay otras formas o acciones previas que hay que tomar.

En el Presupuesto General de la Nación para el 2024 se prevé destinar G. 3,5 billones al Ministerio del Interior para “restituir la seguridad interna y el combate del delito”. El plan de gastos propuesto asigna G. 67.000 millones para hacer frente a los problemas relacionados con la seguridad ciudadana, considerando que el país tiene 1,2 policías por cada 1.000 habitantes. La ONU prevé como patrón de seguridad 3,3 agentes por cada 1.000 habitantes.

Antes que aumentar el presupuesto, Piccolo propuso que “es mejor hacer alianzas con países serios, como Brasil, y un intercambio de información con la policía brasileña que sabe muchísimo más que Paraguay porque gran parte de la delincuencia paraguaya es brasileña”, una afirmación, esta última, con la que Peris concuerda.

El empresario agregó que esos acuerdos deben hacerse a nivel de Estados, y que ese intercambio de información “va a ser mucho más efectivo”, que un aumento presupuestario. “También hay que suscribir un acuerdo de intercambio de información financiera con EE.UU. Esto pasa por abrir la información y su transferencia a otros países”, manifestó.

Peris añadió que la solución no es aumentar el presupuesto sino reorientarlo. “Algo que están adoptando muchos países con configuraciones muy parecidas a Paraguay es conformar unidades de contrainteligencia dentro de sus administraciones. Eso va a permitir detectar quiénes son los corruptos. No pasa por tener más armas, más policías. El problema es la impunidad porque no se investiga”, resaltó.

Piccolo destacó que la única forma de destruir a las mafias es exponiéndolas, que sus miembros sean capturados, vistos. “Todos los países tienen grandes mafias. México es un país con fuertes mafias, pero sigue siendo parte del mercado común norteamericano y continúan haciendo negocios con ellos. Y comparado con otros países, Paraguay sigue siendo un paraíso”, aseguró.

 

Financiamiento a medida: estimulan industrias con alto potencial y proyección internacional

En un momento en que el país busca dar el salto de la producción primaria a la industrialización, el Viceministerio de Industria y la banca pública dieron un paso concreto hacia ese objetivo. El viceministro Javier Viveros se reunió con representantes de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y del Banco Nacional de Fomento (BNF) para analizar herramientas financieras a medida para el sector industrial. Dominica Zavala, miembro del directorio de la AFD, detalló los instrumentos disponibles y los desafíos que enfrenta la banca de desarrollo para profundizar su alcance en sectores de alto potencial como el avícola, porcino y de agroalimentos. 

Empresa brasileña invertirá US$ 50 millones en Caaguazú y apunta a completar un eslabón clave de la cadena avícola

(Por SR) La industria avícola paraguaya suma un nuevo jugador con la empresa brasileña Pluma, que prevé instalarse en Yhú, departamento de Caaguazú, con un proyecto orientado a la producción de huevos fértiles y pollitos carniceros, un eslabón que hoy todavía depende en buena medida de la importación y que resulta clave para fortalecer la integración productiva del sector. Según informó el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), la inversión proyectada ronda los US$ 50 millones y generaría unos 200 empleos directos.