Para Gustavo Rodríguez, especialista sectorial de Alimentos y Bebidas de Rediex, “nuestro país puede competir muy bien en las categorías de alimentos en estado natural y semiprocesados, por ser un agroproductor de gran envergadura, entre los que mencionamos los granos y semillas, hierbas aromáticas y medicinales, yerba mate y derivados, así como productos de panadería, confitería y demás preparados alimenticios”.
Entre los productos con mayor potencial exportador se encuentran principalmente los granos y superalimentos, excluyendo los commodities. La chía ocupa un lugar destacado y mantiene una tendencia creciente dentro del ranking de exportaciones nacionales. A ella se suman el sésamo, el maní y el poroto mungo, este último con una demanda creciente en mercados considerados no tradicionales.
El sector lácteo también viene mostrando una evolución sostenida. Sus derivados, principalmente leche en polvo y manteca, alcanzaron exportaciones por US$ 62 millones en 2025, mientras que en los primeros siete meses de 2026 ya sumaron US$ 48 millones.
“Los productos del sector con alto nivel de exportación actualmente están dados principalmente por los granos y superalimentos”, explicó Rodríguez, quien destacó además el crecimiento de los lácteos y su llegada a nuevos destinos como Colombia y países de África.
“La ventaja que tiene Paraguay es la de ser un gran productor de agroalimentos en la región, con capacidad de producir alimentos para 80 millones de personas y con un alto potencial para procesar y generar valor agregado a las diversas materias primas de origen agropecuario, para la formulación e innovación de nuevos alimentos e ingredientes de origen natural, que cada vez son más demandados por los mercados globales”, resaltó Rodríguez.
En este escenario aparecen productos que todavía tienen espacio para crecer. El maní y el poroto mungo, por ejemplo, muestran posibilidades de expansión, al igual que los aceites refinados de origen vegetal, que ya están llegando a destinos como Taiwán, Tailandia, Singapur, Nepal y países de Medio Oriente.
También avanzan las mezclas y pastas para panadería y pastelería, especialmente las premezclas elaboradas a base de almidones y formulaciones gluten free, que están llegando a mercados como Estados Unidos, Canadá y otros países de América Latina.
Los destinos de los alimentos y bebidas paraguayos están cada vez más diversificados. Entre los principales mercados figuran países europeos como Países Bajos, Alemania, España, Polonia e Italia, además de destinos de Asia y Medio Oriente como Líbano, Emiratos Árabes Unidos, Taiwán, Nepal y Tailandia.
Rodríguez también destacó dos hitos concretados durante 2026, como el acceso al mercado de Estados Unidos en la categoría de cervezas con una marca nacional y la llegada a Taiwán de bebidas espirituosas elaboradas a base de mandioca. Para el especialista, estos casos demuestran que existen nichos internacionales para ampliar la presencia de las bebidas paraguayas.
En 2025, el sector exportó US$ 506 millones, lo que representó un crecimiento del 14% frente a 2024. La chía encabezó las ventas con US$ 217 millones, seguida por los lácteos con US$ 62 millones, el sésamo con US$ 59 millones, el azúcar y sus derivados con US$ 31 millones, y los almidones y productos derivados con US$ 22,5 millones.
En 2026, la chía continúa liderando: entre enero y julio generó US$ 106 millones en exportaciones. El crecimiento de los lácteos y la apertura de mercados como Colombia y Panamá también reflejan el impacto de la participación paraguaya en ferias internacionales con el apoyo de Rediex-MIC.