“El Año Nuevo Chino es en la segunda quincena de febrero. Normalmente son fiestas que duran una semana. Entonces, es frecuente que en China todas las plantas industriales cierren dos semanas en ese periodo”, explicó Hugo Royg, director ejecutivo del Centro de Importadores del Paraguay.
Este parate industrial tiene un impacto directo en el comercio a nivel mundial. “Si uno mira las cuentas de exportaciones de China en enero y febrero, normalmente, cíclicamente, ellos tienen una disminución importante de las exportaciones al resto del mundo”, señaló.
En ese sentido, Royg aclaró que la caída observada en Paraguay no es un fenómeno aislado. “No es una acción solamente aquí en Paraguay”, afirmó, al tiempo de indicar que el comportamiento local sigue la misma tendencia internacional, aunque con menor intensidad.
El efecto estacional se siente con más fuerza en rubros específicos, particularmente en tecnología. “Las importaciones desde China siempre han sido menores en esos meses, en lo que concierne a tecnología y, concretamente, a celulares”, detalló.
Pese a la baja puntual, el directivo remarcó que la tendencia de fondo sigue siendo positiva. “A lo largo de los 12 meses siempre hay una tendencia creciente. Cada vez hay mayor importación de tecnología de China a Paraguay”, sostuvo.
No obstante, más allá de la estacionalidad, el contexto logístico global y local también juega un rol clave en el desempeño del comercio exterior. Royg identificó cuatro factores que generan preocupación en el sector.
El primero tiene que ver con el escenario internacional. “Hoy hay un resurgimiento de una cultura de la guerra sobre la cultura de la paz, y eso genera costos más elevados”, indicó, en referencia a tensiones geopolíticas que encarecen el transporte y alteran rutas comerciales.
El segundo punto apunta a la concentración en la industria logística. “Hay un proceso, en algunos tramos, de mayor concentración en la industria de transporte marítimo, fluvial, puertos y ciudades locales, que también nos preocupa”, explicó, señalando que esto impacta directamente en los costos.
A nivel local, el tercer factor crítico es la situación de la hidrovía. “El río está bajo y no se han hecho los mantenimientos adecuados. Hoy no se está dragando el río”, advirtió, cuestionando la falta de inversión en infraestructura, que es esencial para el comercio.
Finalmente, Royg alertó sobre la presión de costos internos. “Hay una cultura de cobrar costos adicionales excesivos con supuestas tasas”, sostuvo, en referencia a iniciativas que, según el sector, terminan encareciendo la operativa.
En este sentido, el director ejecutivo fue contundente: “Paraguay es uno de los países más caros en costos logísticos”.
Mirando los próximos meses, el desempeño de las importaciones dependerá en gran medida de estos factores. “Los costos logísticos son factores clave en los efectos del comercio exterior”, afirmó Royg, al tiempo de advertir que estos inciden directamente en los precios finales y en la capacidad de consumo.
A pesar de la caída registrada en febrero, el sector mantiene expectativas de recuperación, en línea con el patrón estacional y el crecimiento sostenido de la demanda tecnológica en el país.