Navidades de ayer y hoy: ¿cómo evolucionó el consumo festivo y cuál es el regalo estrella?

La Navidad en Paraguay ha experimentado marcados cambios, sobre todo en las últimas dos décadas. Globalización, avances tecnológicos y la evolución de las tradiciones culturales modificaron la forma de celebrar una fecha que, en el pasado, estaba más asociada a la reunión familiar y a la religiosidad, hábitos que -si bien no se perdieron- también se vieron influidos por una nueva realidad, que influye incluso en la actividad comercial. ¿Cuáles fueron los cambios más notorios?

“El consumidor paraguayo cambió muchísimo, no solamente para los regalos de Navidad y Año Nuevo, sino que en sus gustos, sus costumbres, sus usos, sus medios de pago. Su estilo de vida es mucho más sofisticado y globalizado”, afirmó Andrés Kemper, presidente de la Cámara de Centros Comerciales del Paraguay (CCCPy).

La Navidad de antaño era más austera y enfocada en las reuniones familiares y religiosas. Los regalos eran modestos, a menudo hechos a mano o con un significado sentimental, en tanto que en la actualidad el consumo tuvo un marcado aumento con ofertas y promociones navideñas en centros comerciales y tiendas. Los regalos son más variados y costosos, y el intercambio de obsequios se volvió más frecuente.

“Actualmente el rubro que mantiene un crecimiento preponderante es el de indumentaria y calzados. Los consumidores buscan tendencia, y exigen tener novedades con más agilidad que años anteriores. La moda informal y el rubro de deportes están muy fortalecidos”, dijo Ricardo Gauto, gerente de marketing y comercial de Penta SA.

Otro de los rubros que claramente se destaca versus años anteriores, agregó, es el de tecnología. “Los smartphones son los protagonistas de la Navidad, así como todo lo que los complementan: los accesorios. También lo que se refiere a música como auriculares y parlantes son muy pedidos por los clientes”, indicó Gauto.

Kemper destacó que, como representantes de marcas, en el pasado no traían la gama entera de productos porque había cierto rango de precios que el consumidor no estaba dispuesto a pagar, o quien estaba decidido a hacerlo viajaba al exterior y hacía turismo de compra.

“Con la globalización, la internacionalización del mercado paraguayo, hoy ya tenemos las mismas opciones con los mismos precios en casi todas las marcas que operan dentro del país. Ese turismo de compra también se vio modificado, actualizado. El consumidor paraguayo hoy está dispuesto a comprar en Paraguay, y también hay un turismo de compra muy importante de parte de extranjeros”, destacó.

Kemper señaló, asimismo, que hoy existe un refinamiento mayor, y el consumidor local está dispuesto a usar nuevas tendencias, nuevos colores, consume más rápido lo que oferta el mercado, se actualiza más rápido.

“Las nuevas generaciones están dispuestas a probar cosas nuevas de una manera más fácil. La cultura del cambio, la adaptabilidad está mucho más incorporada dentro de los más jóvenes. Tenemos una población joven muy importante y el cambio de costumbres es más sencillo para ella. Y eso es lo que hace cambiar nuestro consumo”, aclaró.

Además, los bancos son los protagonistas con sus tarjetas de crédito y las promociones de descuentos y reintegros. “Las promociones a través de estas entidades son realmente las disparadoras de ventas, que son muy valoradas por los consumidores”, añadió Gauto.

Kemper resaltó el hecho de que hasta los medios de pago cambiaron. “Hoy todos los paraguayos tenemos acceso a medios de pago digitales y al cuasidinero, que es la financiación de las compras. Con una tarjeta de crédito, medios de pago digitales, tenés financiación sin costo de interés, que hoy se utiliza muchísimo en el consumo”, aseveró.

Qué más cambió

Hace 20 años o más, las decoraciones eran más sencillas y, a menudo, elaboradas de manera artesanal. Era común usar materiales naturales, como flores de coco, hojas de palmera, y guampas decoradas. Ahora hay luces LED, árboles de Navidad artificiales importados y adornos de diseño más globalizados. Hay espectáculos de luces y decoraciones masivas en lugares públicos.

La cena navideña giraba en torno a platos tradicionales como la sopa paraguaya, el vori vori, el asado, y dulces caseros como arroz con leche. La sidra y el clericó eran esenciales. Y aunque las comidas tradicionales siguen siendo importantes, cada vez hay más influencia de platos internacionales como pavo al horno, ensaladas variadas, y vinos importados. Además, se popularizó el consumo de alimentos más prácticos y rápidos.

La tecnología y las redes sociales también tienen algo que ver con la modificación de las reuniones navideñas, que antes eran más íntimas y sin interrupciones tecnológicas. Los mensajes de felicitación se enviaban en persona, por línea baja o, en menor medida, por correo postal.

En la actualidad las redes sociales transformaron cómo las familias y amigos se comunican. Es común enviar saludos por WhatsApp o publicar mensajes en Facebook e Instagram. Incluso se transmiten partes de la celebración en vivo.

La mayoría de las familias paraguayas seguían tradiciones católicas, como asistir a la Misa de Gallo la noche del 24 de diciembre y montar pesebres en casa. Hoy las tradiciones religiosas siguen siendo importantes para muchas familias, pero algunos priorizan la celebración social o cultural. Sin embargo, el pesebre y las imágenes de la Virgen María siguen siendo símbolos centrales en muchas casas.

Debido al calor característico del verano paraguayo, la Navidad sigue celebrándose al aire libre, con cenas en patios o jardines, pero actualmente hay más acceso a acondicionadores de aires y ventiladores, lo que hace más llevadero el clima. Y si bien las reuniones familiares siguen siendo comunes, la migración de jóvenes incluso al extranjero redujo la participación de algunos miembros, lo que cambió la dinámica familiar.

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