La reelección de Lula da Silva, quien se impuso con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta presidencial de Brasil, abrió un nuevo escenario económico para la principal economía sudamericana. Los resultados, que contrariaron las expectativas de una parte importante del mercado financiero, provocaron una fuerte reacción en los activos brasileños y reavivaron las preocupaciones sobre el rumbo de la política fiscal.
Durante la jornada del lunes 26 de octubre, el Ibovespa, principal índice de la bolsa de valores de Brasil, llegó a registrar una caída intradiaria del 17,34%, hasta los 169.516 puntos, mientras que el dólar alcanzó los R$ 5,60. La magnitud del retroceso obligó a suspender temporalmente las operaciones bursátiles mediante el mecanismo conocido como circuit breaker, utilizado para contener episodios de volatilidad extrema.
La reacción estuvo vinculada, principalmente, a las expectativas de los inversionistas, que habían anticipado una posible victoria de Bolsonaro y un cambio en la orientación de la política económica brasileña, especialmente en materia de disciplina fiscal y control del gasto público.
Para Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, el comportamiento de los mercados refleja una pérdida de confianza de los inversionistas respecto de la continuidad de las políticas económicas del actual gobierno.
“El índice que más se usa en el mundo para invertir en Brasil, el EWZ, está 25% abajo; anoche estaba 30% abajo. Es la combinación de un real que se deprecia contra el dólar y un Bovespa que también cae, y eso hace que el mercado de acciones de Brasil, en términos de dólares, esté 25% abajo”, explicó.
El especialista sostuvo que las principales preocupaciones se concentran en la situación fiscal brasileña y en el crecimiento de la deuda pública. A su criterio, el mercado veía con mejores expectativas un eventual gobierno de Bolsonaro, al que asociaba con una política económica más orientada al equilibrio de las cuentas públicas.
“Esto tiene que ver con que el mercado no ve muy bien la reelección de Lula, sobre todo por su política fiscal, con un déficit enorme y con deuda en reales que sigue aumentando”, afirmó Sardáns.
El comportamiento de los mercados en los próximos meses dependerá de las señales que ofrezca la nueva administración, particularmente respecto del manejo del gasto público, la deuda y las condiciones para la inversión privada.
Paraguay ante un nuevo escenario de inversiones
Más allá de la reacción bursátil, los resultados de las elecciones también podrían tener implicancias para Paraguay, que en los últimos años se ha consolidado como un destino de interés para empresarios e inversionistas brasileños, atraídos por las condiciones tributarias, los incentivos industriales y las posibilidades de expansión de sus operaciones.
Para Francisco Viveros, managing partner de MAYN, el resultado electoral podría acelerar decisiones de inversión y radicación que algunos empresarios brasileños mantenían en suspenso a la espera de conocer quién gobernaría el país vecino.
El especialista señaló que durante 2026 se registró un importante crecimiento del interés de inversionistas extranjeros por establecerse en Paraguay, una tendencia que, a su criterio, podría intensificarse después de las elecciones.
“Yo proyecto una venida masiva de gente que estaba esperando estas elecciones. De hecho, tras saberse los resultaron ya me empezaron a entrar llamadas de gente que me decía: ‘Finalmente ya me decidí y me voy’”, comentó.
Viveros explicó que el interés ya no se limita únicamente a mantener operaciones o inversiones como una alternativa fuera de Brasil, a su vez se observa una mayor disposición de empresarios y familias a trasladar su residencia y desarrollar sus actividades económicas en Paraguay.
“Paraguay se está transformando en un plan A, no en un plan B”, afirmó, al señalar que cada vez más extranjeros buscan establecerse de manera permanente, adquirir viviendas y desarrollar proyectos empresariales en el país.
Esta tendencia encuentra respaldo en los datos de la Dirección Nacional de Migraciones (DNM). Entre enero y junio de 2026 se otorgaron 29.765 residencias, lo que representó un incremento del 81% frente a las 16.456 registradas en el mismo periodo del año anterior.
Del total de residencias aprobadas, 23.833 fueron temporarias y 5.932 permanentes. Asimismo, 22.628 correspondieron a ciudadanos brasileños, lo que refleja el peso que tiene Brasil dentro del movimiento migratorio hacia Paraguay.
A estos indicadores se suma el dinamismo en la constitución de empresas. Según los datos del sistema de Empresas por Acciones Simplificadas (EAS), entre enero y julio de 2026 se constituyeron 5.994 empresas, con un capital de inversión acumulado de US$ 384 millones.
Del monto total, el 85% correspondió a inversión nacional y el 15% a capital extranjero, siendo Brasil, Argentina, España y Bolivia algunos de los principales países de procedencia de los inversionistas.
Un socio estratégico para el comercio y la inversión
La importancia de Brasil para nuestra economía también se refleja en el intercambio comercial y en su participación dentro de la inversión directa.
De acuerdo con datos del Banco Central del Paraguay (BCP), al cierre de septiembre de 2026, las exportaciones paraguayas a Brasil alcanzaron los US$ 2.742,8 millones, equivalentes al 26,8% del total exportado, lo que posicionó al país vecino como el segundo principal destino de los productos nacionales.
Entre los principales productos enviados se encuentran la energía eléctrica, los granos de soja y las autopartes, sectores que mantienen una estrecha vinculación con la demanda y el desempeño de la economía brasileña.
Por su parte, las importaciones provenientes de Brasil ascendieron a US$ 3.189,8 millones, representando el 21,3% del total importado por Paraguay. Entre los productos adquiridos destacan los automóviles, la cerveza de malta y los fertilizantes.
En materia de inversión directa, el último informe del BCP, con datos al cierre de 2024, ubicó a Brasil como el principal país de residencia de los inversionistas, con una participación del 15% en el saldo de inversión directa, equivalente a aproximadamente US$ 1.518 millones.
Estas cifras evidencian que cualquier cambio significativo en las condiciones económicas brasileñas puede tener repercusiones sobre distintos sectores productivos paraguayos.
El desafío de sostener la competitividad paraguaya
En este escenario, Viveros consideró que Paraguay debe preservar las condiciones que han contribuido a atraer inversiones extranjeras, principalmente la estabilidad tributaria, los incentivos industriales y la previsibilidad de las reglas para el sector privado.
El país compite con otros destinos que también buscan captar capital internacional, por lo que mantener sus ventajas comparativas será fundamental para aprovechar nuevas oportunidades de inversión.
Entre los desafíos, mencionó la necesidad de mejorar las condiciones de acceso al sistema financiero para los extranjeros, al considerar que las dificultades para operar con entidades bancarias pueden convertirse en una barrera para quienes buscan instalar empresas o trasladar sus actividades al país.
Asimismo, destacó la importancia de garantizar seguridad jurídica y continuidad en las políticas públicas, independientemente de los cambios de gobierno.
Para el especialista, la estabilidad de instrumentos como los incentivos a la inversión y el régimen de maquila constituye uno de los principales factores que valoran los empresarios extranjeros al momento de decidir dónde establecer sus operaciones.