Carreras 100% online y nuevos modelos de aprendizaje, como el microlearning, marcan tendencia en la educación superior

(Por BR) La educación universitaria está experimentando una revolución gracias a la hiperconectividad y el avance de las tecnologías digitales. Estas innovaciones lograron que el aprendizaje sea más accesible, flexible y personalizado, facilitando una experiencia educativa dinámica e interactiva. En este contexto, Alba Méndez, coordinadora general de educación a distancia de la Uninorte y Patricia Escauriza Butterworth, coordinadora de innovación y calidad educativa de la UCOM, comentaron acerca de las propuestas educativas y las innovaciones que se incorporaron en la oferta académica.

Según Méndez, las herramientas digitales como las plataformas de aprendizaje en línea y las simulaciones, mejoraron significativamente los procesos de enseñanzas y aprendizajes, gracias a ellas tanto los programas presenciales como los impartidos a distancia están evolucionando hacia un modelo más flexible.

“Nosotros incorporamos en nuestra oferta académica las carreras de Ingeniería Comercial y Derecho en modalidad a distancia. Estas nuevas opciones permiten que los estudiantes accedan a una formación de calidad sin importar su ubicación geográfica ni sus horarios laborales, promoviendo así la educación inclusiva y la formación continua”, mencionó Méndez.

Asimismo, Escauriza, añadió que en la UCOM cuentan solo con seis carreras de las cuales cinco ya pasaron a ser netamente virtual, solo Análisis de Sistemas mantiene un formato híbrido.

“Muchos estudiantes deben trabajar para poder estudiar, y la modalidad virtual les permite equilibrar ambas responsabilidades sin comprometer su formación”, dijo.  Gracias a esta flexibilidad, la universidad logró atraer a estudiantes paraguayos residentes en Argentina, España y Estados Unidos, consolidándose como una opción global para la educación superior.

La inteligencia artificial (IA) transformó la educación superior de manera significativa. Su aplicación se extiende desde la gestión educativa hasta los procesos de enseñanza-aprendizaje, ya que las plataformas basadas en IA pueden adaptar los contenidos educativos al ritmo y necesidades específicas de cada estudiante. La IA permite una mejor toma de decisiones académicas mediante el análisis predictivo del rendimiento estudiantil, la creación de entornos de simulación fomenta el pensamiento crítico y la aplicación de conocimientos en situaciones reales.

En cuanto a las metodologías de enseñanzas, Escauriza refirió que en la Ucom se basan en el aprendizaje por proyectos, permitiendo que los estudiantes apliquen sus conocimientos en escenarios reales desde el inicio de sus carreras. “Las evaluaciones no se centran solo en exámenes, más bien en el desarrollo de proyectos que pueden ser desde planes empresariales hasta el diseño de aplicaciones tecnológicas”, expresó.

“La universidad colabora con más de 80 empresas, asegurando que sus programas académicos estén alineados con las demandas del mercado laboral. Todas nuestras carreras incluyen bases en programación, análisis de datos y experiencia de usuario (UX/UI), porque son competencias fundamentales hoy en día”, añadió Escauriza.

Igualmente, desde la Uninorte dijeron que adoptaron diversas estrategias de innovación educativa para mejorar la calidad del aprendizaje como: aprendizaje basado en proyectos y problemas (ABP); Gamificación y simulaciones: incorporación de elementos de juego en el proceso de aprendizaje aumenta la motivación y el compromiso de los estudiantes; Microlearning: se trata de contenidos cortos y específicos que facilitan un aprendizaje más flexible y efectivo.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.