Eugenio Caje, presidente de la Asociación de Importadores y Comerciantes del Paraguay (Asimcopar), señaló que el sector llega a esta fecha con expectativas moderadamente optimistas, tras un año marcado por variaciones en el tipo de cambio y un importante esfuerzo logístico y comercial. “Tuvimos importaciones muy importantes para la temporada, en un contexto donde el dólar comenzó alto y luego se estabilizó en un nivel más bajo, lo que permitirá ofrecer precios más competitivos en adelante”, dijo.
Según Caje, esta mejora cambiaria se reflejará progresivamente en las góndolas, beneficiando tanto a los juguetes importados como a los productos de origen nacional. “Desde la pandemia venimos trabajando con el MIC y el Viceministerio de Mipymes para que los productos de microempresarios paraguayos puedan estar presentes en las multitiendas. Hoy vemos que las confecciones nacionales, especialmente las de algodón, tienen muy buena calidad y precios incluso más competitivos que los productos asiáticos”, afirmó.
En cuanto a la oferta, Caje remarcó que este año llegaron numerosas novedades, especialmente desde los mercados asiáticos, con juguetes tradicionales, educativos y artículos vinculados a nuevas tecnologías accesibles. “El mercado paraguayo trabaja mayormente en un nivel medio y medio-bajo, por lo que lo popular sigue siendo clave. Hay juguetes tecnológicos de bajo costo que hoy ya forman parte de las compras habituales”, comentó.
Respecto al desempeño de las ventas, Caje adelantó que los datos finales se consolidarán tras el cierre de la campaña, pero estimó una mejora de entre 5% y 7% en comparación con el año anterior. “Todavía existe un gap cercano al 10% para alcanzar los niveles de venta prepandemia, pero creemos que este año vamos a acercarnos mucho más a esa realidad”, indicó.
Desde el sector minorista, Michely Sánchez, propietaria de Corazón de Melón, coincidió en que la previa a Reyes Magos fue positiva, con mayor movimiento y compras más organizadas. “Vimos que muchos clientes planifican mejor y aprovechan promociones, no solo para juguetes, sino también para mochilas, bolsos de playa y artículos que luego servirán para la vuelta a clases”, comentó.
La empresaria destacó además que la apertura de una nueva tienda en Asunción, sumada a la de Encarnación, acompañó este crecimiento, con buena respuesta del público. “Las promociones bancarias fueron importantes. Mucha gente buscó reintegros y cuotas sin intereses, lo que impulsó la demanda”, explicó.
En cuanto a las preferencias del consumidor, Sánchez señaló que la relación precio-calidad fue el principal factor de decisión, seguida por marcas confiables y juguetes educativos. “Las tendencias existen, pero no son lo principal. Los padres priorizan productos que aporten valor”, indicó. Entre los más vendidos se destacaron juegos de mesa, juguetes educativos, productos de primera infancia, Barbies y animalitos interactivos, con precios que parten desde G. 50.000, abarcando distintos presupuestos.