Enrique Duarte: “La industria paraguaya demostró resiliencia, pero ahora necesita decisiones estructurales para dar el salto”

(Por SR) El 2025 se consolidó como un año crucial para la industria paraguaya, no solo por los resultados heterogéneos del sector, sino porque puso en evidencia un consenso clave: la modernización ya no es una opción, sino la condición básica para sostener la competitividad del país. Así lo afirma Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP).

El año dejó señales mixtas. Por un lado, industrias como alimentos y bebidas, farmacéutica, químicos, metalmecánica liviana y manufacturas exportadoras tuvieron un desempeño sólido, impulsado por la estabilidad macroeconómica, la expansión de mercados y la consolidación del grado de inversión. Estas ramas incorporaron tecnología, ampliaron turnos y ajustaron procesos para atender una demanda creciente.

Pero, en paralelo, sectores como confecciones, bebidas y metalurgia sintieron con más fuerza la presión del contrabando, la informalidad y los costos logísticos, anclas que impiden que la competitividad avance al ritmo de la región. Duarte lo definió como “brechas estructurales que no se corrigen con un buen año económico”.

Aun así, el 2025 marcó un punto de inflexión. La importación de bienes de capital aumentó significativamente, un indicador que confirma un proceso de modernización acelerada dentro de la industria. Esta renovación tecnológica impulsó también una recuperación gradual del empleo formal, especialmente en empresas que apostaron por certificaciones, trazabilidad, automatización y logística diversificada.

Un eje central del año fue la articulación institucional. La UIP trabajó de cerca con el Ejecutivo y el Congreso para instalar la idea de una política industrial de Estado, una reivindicación histórica del gremio. Entre los avances se destacan la Hoja de Ruta Industrial, la nueva Ley de Parques Industriales —con apoyo del MIC y el BID— y acciones de fortalecimiento para mipymes, como el Sello Verde Paraguay, otorgado ya a más de 140 empresas en el marco del programa Al-Invest Verde.

En cuanto a mercados, el 2025 abrió y profundizó vínculos estratégicos con Israel, Europa y Asia. La habilitación de nuevos destinos para proteínas animales generó inversiones industriales complementarias y fortaleció cadenas logísticas. Esto contribuyó a posicionar a Paraguay como un polo atractivo para manufacturas y procesos de valor agregado.

Pero el debate central del año giró en torno a la competitividad. Según Duarte, Paraguay debe encarar de manera urgente cuatro frentes: energía, logística, seguridad jurídica y talento técnico. El país mantiene una ventaja energética, pero esta se está estrechando sin nuevas fuentes de generación ni ampliación en la capacidad de transmisión. La infraestructura vial y portuaria continúa encareciendo las operaciones, mientras que la informalidad erosiona la competitividad tributaria y formal.

A esto se suma un desafío decisivo: la formación de capital humano. “Hoy la falta de talento técnico es uno de los cuellos de botella más severos”, advirtió el titular de la UIP. Por eso, uno de los focos gremiales fue la capacitación junto a Sinafocal y programas de inserción productiva vinculados a innovación, sostenibilidad y transformación digital.

De cara al 2026, la hoja de ruta industrial se organiza alrededor de tres ejes: institucionalidad proinversión, innovación tecnológica y cierre de brechas estructurales. La aspiración es elevar a Paraguay hacia un modelo industrial basado en productividad, exportaciones y sofisticación. Duarte lo resumió así: “La competitividad del futuro dependerá de nuestra capacidad de innovar y de asegurar condiciones estables para invertir”.

Si el 2025 abrió el debate, el 2026 deberá marcar la ejecución. Para la industria paraguaya, el nuevo año se perfila como una oportunidad histórica para transformarse en un sector más moderno, sostenible y competitivo, capaz de posicionar al país en una liga industrial más exigente, diversificada y global.

FMI propone revisar la estructura fiscal de Paraguay: ingresos, exenciones y déficit bajo análisis

(Por MV) Paraguay mantiene perspectivas favorables de crecimiento y estabilidad macroeconómica, pero enfrenta desafíos fiscales que requerirán nuevas reformas. En su Consulta del Artículo IV 2026, el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó fortalecer la recaudación, revisar gastos tributarios y exenciones, continuar los ajustes de la Caja Fiscal y replantear la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF). Los exministros Benigno López y Óscar Llamosas analizaron estas recomendaciones y coincidieron en la necesidad de avanzar en cambios que fortalezcan la sostenibilidad fiscal.

Una paraguaya creó FellowBridge, la startup que utiliza IA para conectar estudiantes con becas en todo el mundo

(Por LM) Encontrar una beca internacional suele ser un proceso largo, complejo y muchas veces frustrante. Entre cientos de convocatorias, requisitos dispersos y formularios extensos, muchos estudiantes terminan abandonando la búsqueda antes de encontrar una oportunidad adecuada. Con el objetivo de simplificar ese camino, la paraguaya Ana Claudia Merlo González desarrolló FellowBridge, una plataforma que combina inteligencia artificial, análisis de datos y mentorías para ayudar gratuitamente a estudiantes a descubrir oportunidades académicas alrededor del mundo.

Salario promedio en Sudamérica: ¿dónde queda Asunción frente al top 5 regional?

El informe Mapping the World's Prices 2026, elaborado por Deutsche Bank y publicado por Bloomberg, volvió a actualizarse para mostrar la realidad salarial de las principales ciudades del mundo. En Sudamérica, el ranking de ingresos netos mensuales en dólares ubica a São Paulo como líder, con US$ 853, seguida muy de cerca por Buenos Aires, con US$ 842; Santiago, con US$ 798; Bogotá, con US$ 718; y, cerrando el top 5, Río de Janeiro, con US$ 594.

El costo de recaudar más: empresarios coinciden en pedir cautela ante una eventual suba de impuestos

(Por SR) Laura Ramos y Enrique Duarte coinciden en que una mayor presión tributaria no debería ser la primera respuesta para financiar la salud. La posibilidad de aumentar impuestos para financiar las necesidades del sistema de salud vuelve a instalar un debate que trasciende la recaudación: cuál sería el impacto de una mayor presión tributaria sobre la inversión, el empleo, la formalización y la competitividad de las empresas, por lo cual reclaman eficiencia del gasto, combate a la evasión y previsibilidad para proteger la inversión.