La inteligencia artificial (IA) ya está modificando la forma en que se trabaja y, con ello, también crece la preocupación sobre qué ocurrirá con los puestos laborales en los próximos años. Una encuesta de Pew Research Center, realizada en 37 países, reveló que en 34 de ellos las personas consideran que la IA eliminará más empleos de los que creará durante los próximos 20 años.
Australia, Corea del Sur y Estados Unidos aparecen entre los países donde la preocupación es mayor, con más de siete de cada 10 encuestados que esperan pérdidas de puestos laborales. El escenario abre una discusión que también alcanza a Paraguay: más que preguntarse únicamente cuántos empleos desaparecerán, especialistas plantean analizar qué tareas serán automatizadas y qué capacidades necesitarán los trabajadores.
En conversación con InfoNegocios, Deysi González, gerente de Right Management de ManpowerGroup Paraguay, sostuvo que no coincide plenamente con la idea de que la IA simplemente quitará empleos. “La historia de la tecnología nos muestra que cada transformación importante elimina ciertas tareas y ocupaciones, pero también genera nuevas funciones, industrias y oportunidades laborales”, explicó.
Para la especialista, el verdadero desafío está en la velocidad de adaptación. La IA ya puede hacerse cargo de actividades repetitivas y administrativas, como ordenar información, elaborar reportes o preparar primeros borradores. Sin embargo, un puesto de trabajo también involucra criterio, toma de decisiones, interacción con otras personas y resolución de situaciones concretas.
Por eso, habilidades como el pensamiento crítico, la resolución de problemas complejos, el liderazgo, la gestión de equipos, la inteligencia emocional, la creatividad, la innovación y la alfabetización digital empiezan a adquirir mayor relevancia.
“En Paraguay, más que preocuparnos por si la IA reemplazará empleos, debemos ocuparnos en preparar a nuestra fuerza laboral para trabajar junto a la IA. El principal riesgo no es la tecnología, sino la brecha de habilidades”, afirmó González.
Desde su experiencia en estructuras y procesos de desarrollo empresarial, señaló que las organizaciones deberán impulsar programas de reskilling y upskilling para acompañar la transformación. En otras palabras, no se trata solamente de incorporar herramientas, sino de preparar a las personas para utilizarlas y asumir nuevas responsabilidades.
La especialista considera que las empresas continuarán necesitando trabajadores, aunque con capacidades renovadas y formas diferentes de aportar valor.
Productividad con una nueva exposición
Miguel Ángel Gaspar, experto en TI y director de Paraguay Ciberseguro, aportó otra mirada al fenómeno. A su criterio, la preocupación de las personas tiene relación con la forma en que se distribuyen los beneficios y riesgos de la automatización.
“Las empresas de IA venden productividad, pero la eficiencia la captura quien contrata y el riesgo lo asume quien trabaja. Por eso la promesa de ‘más empleos’ no convence”, sostuvo.
Gaspar también advierte sobre un riesgo que acompaña la adopción acelerada de estas herramientas: la exposición de información sensible. Introducir contratos, informes, códigos u otros documentos en plataformas públicas de IA sin anonimizar puede comprometer datos de empresas y clientes.
Por ello, recomienda anonimizar la información antes de realizar consultas, utilizar versiones empresariales con garantías de privacidad y capacitar a los equipos antes de incorporar estas herramientas a los procesos.
Para ambos especialistas, la discusión sobre la IA y el empleo no pasa únicamente por contar puestos que desaparecerán o aparecerán. La transformación también alcanzará las tareas, los perfiles profesionales y las competencias requeridas.
En ese escenario, Paraguay enfrenta el desafío de acompañar la incorporación tecnológica con formación y reconversión laboral. La IA puede automatizar una parte cada vez mayor del trabajo, pero el criterio, la capacidad de adaptación y las habilidades para tomar decisiones seguirán siendo componentes centrales del mercado laboral.