A pedido del público, el “Green House” de Heineken se queda en Asunción por un mes más

El público paraguayo se vuelve cada vez más exigente, principalmente en el sector de entretenimiento y gastronomía. Mientras antes un bar podía tener una vigencia de 10 o 12 años, hoy los bares pueden durar entre 4 y 5 años.
La marca holandesa Heineken comprendió la importancia de tres ejes para el consumidor, a la hora de elegir un bar: concepto, la experiencia y la gastronomía, en este sentido ofrece a su público la  propuesta del Green House en Asunción.
Si bien el bar anunció que abrirá sus puertas durante todo el mes de noviembre, debido al éxito de la propuesta los directivos decidieron extender la apertura durante todo el mes de diciembre.
“Los bares se han dado a la tarea de convertirse en hermosos monumentos visuales, que no sólo impactan al consumidor, sino que crea atmósferas que ayudan a transportarse a épocas, lugares, tendencias y estatus; esto fusionó Heineken ofreciendo a sus consumidores un espacio de esparcimiento, el cual busca crear una conexión entre el consumidor y la marca” explicó Fernando Gutiérrez, gerente de Heineken.
En las instalaciones predomina el color verde, al ingresar, el público se encuentra con la barra del Green House y con una gran nevera llena de cervezas, vaporizada con ayuda de humidificadores, creando una especie de neblina y aire bien frío.
Además cuenta con otros variados sectores y áreas que el público puede elegir para disfrutar del ambiente que más les agrade.
Cómodos asientos al borde de una enorme piscina, palmeras y lámparas de mimbre adornan el lugar, los cuales forman parte del agradable ambiente y denota el espíritu que desea transmitir.
El bar temático está ubicado sobre la avenida Aviadores del Chaco y Bélgica, en Asunción.

La Fernetería pisa fuerte en Miami: cómo el concepto porteño se ganó su lugar en Wynwood (y suma un reconocimiento clave de Fernet-Branca)

Hace ya un tiempo que La Fernetería llevó su mix de pastas, coctelería de autor y espíritu nocturno desde Buenos Aires a Miami. Lo que empezó como un desafío internacional, hoy ya está consolidado como un clásico en el barrio de Wynwood, donde el restaurante y rooftop sigue demostrando que la propuesta gastronómica argentina sabe competir en las ligas mayores.