La intervención de una entidad bancaria por parte del Banco Central del Paraguay (BCP) generó movimientos en el mercado cambiario y volvió a poner sobre la mesa la importancia de la confianza en el sistema financiero. Desde la Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex) consideran que el episodio no compromete la dinámica de las ventas al exterior, pero advierten que el país necesita respuestas institucionales claras para preservar su credibilidad ante los mercados.
Sebastián González Morassi, presidente de Capex, explicó a InfoNegocios que, tras conocerse la situación, algunos agentes económicos volvieron a buscar refugio en el dólar, lo que impulsó una recuperación de su cotización. El empresario relacionó este comportamiento con la necesidad de una moneda fuerte y con los cuestionamientos que el sector exportador venía realizando sobre el nivel del tipo de cambio.
"Nosotros estábamos 30% sobrevaluados y 30% pérdida de valores de la moneda, de la divisa. Entonces, con esto es como que se está ecualizando nuevamente el tipo de cambio. Vamos a ver hasta dónde llega, eso no podemos predecir", señaló.
No obstante, aclaró que el movimiento respondió a la dinámica de oferta y demanda del mercado, ante una mayor búsqueda de dólares, y no a una intervención del Banco Central en la cotización.
Más allá de los movimientos financieros, González Morassi consideró que la intervención no debería repercutir directamente sobre la demanda internacional de productos paraguayos. A su criterio, los compradores del exterior mantienen sus necesidades y los compromisos comerciales deben continuar cumpliéndose.
"Yo no considero que vaya a impactar. La dinámica del exterior se va a seguir dando. Las necesidades de nuestros clientes, no por problemas internos nuestros, vayan a decaer. Se va a seguir dando", afirmó.
Sin embargo, reconoció que el sector productivo exportador debe cuidar que las dificultades internas no terminen afectando su capacidad operativa. Una eventual reducción de la producción podría convertirse en una consecuencia indirecta si las condiciones económicas generan nuevas complicaciones para las empresas.
"Nosotros, dentro del sector productivo exportador, sí tenemos que cuidar que eso siga sin tener que perjudicarnos", agregó.
En cuanto al sistema financiero, el titular de Capex buscó diferenciar la situación de ueno Bank del funcionamiento general de la banca paraguaya, al considerar que el episodio es aislado y que el sistema mantiene una estructura sólida.
"Nosotros identificamos que el sistema bancario de nuestro país está demasiado sólido, demasiado fuerte. Y esto que está sucediendo es aislado, pero con responsabilidad", expresó.
Una investigación que alcance también a los controles
La postura del gremio también quedó plasmada en un comunicado emitido el 3 de noviembre, en el que reclamó una investigación exhaustiva, independiente y transparente sobre los hechos que dieron origen a la intervención.
Capex considera que el análisis no debe limitarse a las posibles irregularidades en la administración de la entidad financiera, sino que también debe determinar si los mecanismos de supervisión y control funcionaron adecuadamente, si existieron señales de alerta que no fueron atendidas y si corresponden responsabilidades por acción u omisión de los organismos competentes.
En ese sentido, solicitó que el BCP proporcione información clara y oportuna, dentro de los límites legales, y que sus actuaciones estén sujetas a los mecanismos de evaluación y rendición de cuentas correspondientes.
Asimismo, pidió que el Ministerio Público y las instancias judiciales actúen con independencia para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades que correspondan, sin distinciones ni privilegios.
Para el sector exportador, la estabilidad financiera, la seguridad jurídica y la previsibilidad son condiciones necesarias para sostener las operaciones comerciales, acceder al financiamiento internacional y desarrollar nuevas inversiones.
El gremio considera que la confianza no se recupera únicamente con declaraciones de tranquilidad, sino mediante información verificable, controles eficaces y responsabilidades claramente establecidas. El desafío, por tanto, será preservar la solidez institucional y evitar que un episodio financiero termine afectando la credibilidad del país y el desarrollo de sus negocios con el exterior.