La firma, fundada en 2011, eligió Paraguay como su primer mercado de expansión regional y llega respaldada por 20 compañías en su portafolio, más de US$ 165 millones de capital invertido acumulado y US$ 27 millones distribuidos en dividendos. Ahora, el desafío local será encontrar empresas con una operación saludable, rentabilidad comprobada y capacidad de crecer, ya sea mediante expansión, profesionalización o nuevas adquisiciones.
En conversación con InfoNegocios, Hugo Benedetti, director general de IBF Negocios Uruguay y director de IBF Negocios Paraguay, destacó que la decisión de desembarcar en el país responde al escenario económico que viene construyendo Paraguay.
“Estamos muy confiados y muy contentos por lo que viene siendo Paraguay, su crecimiento, su estabilidad, su buen desempeño desde el punto de vista macroeconómico, reglas de juego serias y confiables”, sostuvo.
Capital para empresas que ya demostraron que funcionan
El modelo de IBF no apunta a financiar emprendimientos en etapa inicial ni a rescatar compañías con problemas financieros. La búsqueda está puesta en negocios que ya funcionan y que tienen espacio para crecer.
Matías Ordeix, integrante del directorio de IBF Paraguay, explicó que el esquema se viene aplicando desde hace 15 años en Uruguay y que una de sus principales características es, justamente, seleccionar empresas con capacidad demostrada de generar resultados.
“Se compran empresas, pero son principalmente empresas que andan bien, que tienen una buena rentabilidad”, señaló a InfoNegocios.
Una vez identificada la compañía, IBF adquiere una participación mayoritaria y suma capital de distintos inversores a la operación. El aporte, sin embargo, no se limita al dinero: la firma participa en la gestión y trabaja en la profesionalización de los equipos, el gobierno corporativo, la eficiencia y nuevas oportunidades de crecimiento.
El foco está especialmente puesto en empresas medianas y grandes, con trayectoria y modelos de negocio sólidos, incluyendo compañías familiares cuyos propietarios estén analizando un proceso de sucesión, retiro o incorporación de un socio estratégico.
Desde US$ 100.000 para invertir en empresas privadas
El modelo también abre una alternativa para inversores que buscan salir de los instrumentos tradicionales y tener exposición directa a negocios de la economía real.
En Uruguay, los tickets que maneja IBF se ubican habitualmente entre US$ 100.000 y US$ 250.000. Para Paraguay, la firma proyecta trabajar con inversiones desde aproximadamente US$ 100.000, aunque cada operación tendrá una estructura particular.
“Ese es un poco el ticket que hemos sondeado en el mercado, que hemos hablado con empresarios y con nuestros aliados”, explicó Ordeix.
El perfil buscado es el de empresarios, familias, family offices e inversores calificados que ya tengan experiencia colocando capital y quieran diversificar hacia empresas privadas.
Según los datos de IBF, sus inversiones en Uruguay generan actualmente un retorno anual promedio cercano al 12% en dólares. La cifra funciona como referencia del desempeño histórico del modelo, no como una rentabilidad garantizada para las futuras operaciones paraguayas.
Una red que conecta inversores y empresas
IBF llega, además, con una base de 450 inversores uruguayos y 50 extranjeros, a los que pretende sumar capital paraguayo para las nuevas operaciones.
Para ello, la compañía apunta a trabajar con aliados locales como casas de bolsa, bancos, estudios contables y jurídicos y empresas especializadas en procesos de M&A. La idea es que esta red permita detectar compañías con potencial y, al mismo tiempo, acercar las oportunidades a inversores interesados.
La firma tiene presencia en sectores como alimentación, agronegocios, veterinaria, tecnología, industria, cuidado del hogar, construcción y autopartes, y buscará trasladar esa experiencia al mercado paraguayo.
Con el inicio formal de sus operaciones, IBF Negocios pretende construir un portafolio local bajo una premisa concreta: encontrar empresas que ya funcionan, aportarles capital y gestión para llevarlas al siguiente nivel y permitir que inversores participen de ese crecimiento.