Pese a ser uno de los más calurosos, Paraguay es el país que menos helado consume

El departamento comercial de la cadena de heladerías Amandau dió a conocer datos estadísticos sobre el consumo de helado en nuestro país, en comparación a los demás países de la región.
Según el informe, anualmente se consumiría en el país un volumen global del orden de los 6.500.000 de litros, es decir que el consumo per cápita anual sería inferior a 1 litro.
El líder en la región es Chile, con un consumo de 10,4 litros de helado por persona por año, lo que representa diez veces el consumo de Paraguay, pese a tratarse de un país más frío, aunque con un nivel adquisitivo más elevado.
Le sigue Argentina (4,3 litros por persona), Brasil (1,9 litros por persona) y Uruguay (3,5 litros anuales por persona).
Jorge Leoz, titular de la empresa, asegura que si se dieran las condiciones adecuadas, el consumo de helado en el país podría hasta cuadruplicarse en los próximos años, en términos per cápita, equiparándose de esta manera a mercados como el uruguayo o el argentino, aunque aún muy por debajo del chileno.
Esto dependerá en gran medida, del rumbo de la economía que puede repercutir o no en una baja de la pobreza, en la inclusión de más gente en el mercado laboral y en una ampliación de la clase media.

Crece mercado asegurador, pero aún distante en comparación regional (utilidad técnica alcanza los G. 708.000 millones)

(Por MV) El mercado asegurador cerró el ejercicio 2025-2026 con crecimiento en primas, una mejora de sus resultados técnicos y menores niveles de siniestralidad. La utilidad técnica neta se ubicó en G. 708.000 millones, con un crecimiento de 48,3% respecto al ejercicio anterior. Detrás de los buenos indicadores aparece uno de los principales desafíos estructurales de la industria: ampliar la cobertura en un país donde la penetración del seguro todavía representa apenas el 1,3% del Producto Interno Bruto (PIB).

DNIT y bancos avanzan en intercambio de información: qué cambia para los contribuyentes

El acuerdo entre la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) abre una nueva etapa en el intercambio de información entre el sistema financiero y la administración tributaria. El convenio busca fortalecer la transparencia fiscal, combatir la evasión y avanzar en la digitalización de los procesos, pero también plantea interrogantes sobre sus alcances: ¿qué datos podrán compartirse, bajo qué condiciones y qué garantías existen para proteger la privacidad de los contribuyentes?