El resultado de diciembre se dio en un contexto marcado por bajas en alimentos, combustibles y bienes durables de origen importado, que lograron compensar parcialmente los aumentos observados en servicios, típicos de la temporada de fin de año.
Desde una mirada estructural, la inflación núcleo —que excluye precios volátiles— se ubicó levemente por encima del índice general en el mes, con una variación de 0,1%, mientras que en el acumulado anual alcanzó 3,3%, también inferior al 3,4% registrado en 2024. Este comportamiento sugiere que, más allá de los factores coyunturales, las presiones inflacionarias de fondo se mantuvieron contenidas.
Alimentos: bajas por mayor oferta, subas en carnes
Dentro del rubro alimentos, el desempeño fue mixto. Las principales bajas se concentraron en las hortalizas, favorecidas por una mayor oferta local y condiciones climáticas propicias. A esto se sumaron reducciones en productos lácteos, impulsadas por un aumento en los niveles de producción y menores costos de insumos, según referentes del sector. También se observaron descensos en huevos, pastas alimenticias y azúcar.
En contrapartida, las carnes registraron aumentos generalizados, con especial incidencia en la carne vacuna. La suba respondió principalmente a una menor oferta destinada al mercado interno, asociada al mayor dinamismo de las exportaciones, además del incremento en los precios del ganado en pie y de la carne al gancho, que presionaron al alza los costos en toda la cadena.
Las carnes de cerdo y aves también mostraron aumentos, en línea con su carácter de bienes sustitutos y con el comportamiento estacional propio de las fiestas de fin de año. A esto se sumaron subas en menudencias, embutidos, frutas frescas y bebidas no alcohólicas, como gaseosas, agua mineral y jugos envasados.
Combustibles y bienes importados, a la baja
Otro factor clave para explicar el resultado de diciembre fue la disminución en los precios de los combustibles, que alcanzó a todos los tipos de carburantes: nafta súper, nafta común, gasoil común y gasoil aditivado. Estas reducciones estuvieron vinculadas a la baja sostenida de los precios internacionales del crudo observada en los últimos meses.
En la misma línea, los bienes durables de origen importado mostraron descensos de precios, particularmente en autovehículos —autos, camionetas y motocicletas— y en electrodomésticos como cocinas, equipos de climatización, televisores, lavarropas y congeladores. Este comportamiento estuvo estrechamente relacionado con la apreciación del guaraní frente al dólar, que abarató el costo de los productos importados.
Servicios: el contrapeso de diciembre
El principal contrapeso a las bajas se dio en el sector servicios. Durante diciembre se registraron incrementos en paquetes turísticos al exterior, pasajes aéreos, servicios de peluquería, comidas y bebidas consumidas fuera del hogar, así como en comida preparada para llevar. También se observaron aumentos en algunos servicios de salud, como odontología y análisis laboratoriales.
Un cierre que consolida la desaceleración
Con estos resultados, el 2025 cerró con una inflación interanual dentro de un rango moderado, reflejando una combinación de factores externos favorables —como el comportamiento del tipo de cambio y de los precios internacionales— y una dinámica interna con presiones acotadas.
El dato de diciembre, además de marcar un cierre en terreno negativo, refuerza la señal de desaceleración inflacionaria y deja una base más contenida para el inicio del 2026, aunque con desafíos latentes en rubros sensibles como servicios y alimentos cárnicos.