Según el Diario Motor, las expectativas son altas. Este tipo de baterías, que hasta ahora no se han comercializado a gran escala, se perfilan como una solución definitiva a algunos de los problemas más persistentes de los vehículos eléctricos actuales: la autonomía limitada, los tiempos de carga prolongados y el peso elevado de las baterías tradicionales.
La batería de estado sólido, también conocida como "la batería de los sueños", se diferencia de las actuales baterías de iones de litio por sustituir el electrolito líquido por un sólido. Esto reduce el peso del paquete y mejora la densidad energética, lo que se traduce en una mayor autonomía sin aumentar el tamaño de la batería. Además, los tiempos de recarga se verían significativamente reducidos, lo que facilitaría su adopción masiva.
Según dicho medio internacional, uno de los aspectos más destacados de esta tecnología es su seguridad mejorada. Al ser menos reactiva que las baterías tradicionales, las de estado sólido presentan un menor riesgo de incendio en situaciones extremas como accidentes o sobrecalentamientos. Esta característica podría ser clave para aumentar la confianza de los consumidores en los vehículos eléctricos, un factor que aún limita la expansión del mercado.
El Centro de Investigación Uiwang será el epicentro donde Hyundai llevará a cabo las pruebas de estas baterías de próxima generación. Durante esta fase piloto, los ingenieros de la marca surcoreana evaluarán la viabilidad de la producción masiva de estas baterías, un paso crucial para pasar a la fase comercial. Aunque la producción en masa de vehículos eléctricos con estas baterías no se espera antes de 2030, Hyundai ya trabaja a toda marcha para lograr una integración exitosa de esta tecnología.
En 2026, Hyundai planea empezar a probar prototipos con estas baterías, lo que podría acelerar su entrada al mercado en la siguiente década. Este avance supone una independencia estratégica para la marca. Actualmente, Hyundai depende de terceros como SK On, CATL y LG Energy Solution para proveerse de las baterías de iones de litio, pero con la producción propia de baterías de estado sólido, Hyundai fortalecería su posición dentro del competitivo mercado de la electromovilidad.
Además, se espera que sean más económicas de producir, lo que podría resultar en una reducción del precio final de los vehículos eléctricos, haciendo que esta tecnología sea más accesible. La cuenta atrás ha comenzado, y 2026 podría ser el año en que esta tecnología marque el inicio de una nueva era para la movilidad eléctrica.