Dentro del comercio minorista y mayorista, los mayores incrementos se observaron en grandes tiendas y prendas de vestir, que registraron una variación interanual de 19,4% en noviembre (y 9,5% acumulado). Otro rubro de fuerte crecimiento fue el de venta y mantenimiento de vehículos, que avanzó 15,7% interanual (y 9,9% acumulado).
En el segmento de productos químico-farmacéuticos, las ventas crecieron 14,6% interanual y 13,7% acumulado, reflejando un consumo más estable y menos estacional, vinculado a salud y cuidado personal.
La venta de combustibles también cerró en terreno positivo con una variación interanual de 2,6% en noviembre (8,5% acumulado), manteniendo su rol como sector base para la actividad logística y de movilidad.
En el frente tecnológico, el segmento ligado a servicios de telefonía móvil volvió al crecimiento interanual tras meses con variaciones negativas, con un avance de 0,4% en noviembre. Si bien el acumulado sigue en terreno negativo (-1,8%), la mejora mensual sugiere un ajuste en precios y reposición de servicios hacia final del año.
El sector de hipermercados y supermercados también mostró recuperación moderada, con un crecimiento de 4,7% interanual.
El BCP también destaca que la expansión del comercio se complementó con un mejor desempeño del sector servicios y de la manufactura, en un entorno donde transporte, telecomunicaciones y hoteles tuvieron un cierre de año favorable. En tecnología, fertilizantes, agroquímicos y maquinaria también se verificaron resultados positivos en ventas mayoristas.
Con el cierre de noviembre, el consumo mantuvo su tendencia de consolidación y confirmó que la recuperación comercial se apoya en una canasta más diversificada. Hacia adelante, el mercado seguirá observando el comportamiento de los segmentos más sensibles al turismo, a la reposición tecnológica y al financiamiento corporativo, factores que se volvieron determinantes para la estructura del consumo en 2025.