La necesidad de recomponer el hato ganadero está movilizando recursos financieros y llevando a los productores a mirar el crédito como una herramienta para sostener sus vientres. En ese escenario, la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) ya colocó US$ 34,5 millones durante 2026 mediante su programa de retención de vientres bovinos.
La línea fue lanzada en enero con condiciones diferenciadas respecto al financiamiento tradicional del sector, en respuesta a una solicitud planteada por los propios productores ante la caída paulatina del hato ganadero.
“Ese fue el pedido y la necesidad que nos manifestó el sector: la necesidad de poder retener estos animales para mantener por lo menos su hato y que se genere la cría”, explicó Fernando Lugo López, gerente general de la AFD.
El programa arrancó con un fondo inicial de US$ 10 millones, que fue colocado completamente debido a la demanda. Ante este escenario, la AFD amplió los recursos disponibles y estructuró la iniciativa en dos tramos, diferenciando las condiciones según el tamaño de los productores.
El segmento destinado principalmente a pequeños productores contempla actualmente un límite de US$ 26 millones. Hasta el momento, ya fueron colocados aproximadamente US$ 22,1 millones entre 323 beneficiarios, mientras que todavía quedan unos US$ 3,8 millones disponibles.
El segundo tramo está dirigido a productores de mayor tamaño y no cuenta con un techo de financiamiento. En este segmento se otorgaron aproximadamente US$ 12,2 millones a 42 productores.
La suma de ambos segmentos lleva las colocaciones a unos US$ 34,5 millones, distribuidos entre 365 productores.
La expectativa de la AFD es continuar con el ritmo de desembolsos durante los próximos meses. Para el segmento de pequeños productores, la meta es completar los US$ 26 millones, mientras que para los productores de mayor escala se espera alcanzar al menos US$ 15 millones.
De concretarse estas proyecciones, el programa podría cerrar el año con aproximadamente US$ 42 millones colocados exclusivamente para retención de vientres bovinos.
Uno de los elementos diferenciales del programa está en las condiciones financieras. La AFD estableció límites a las tasas que pueden aplicar las entidades financieras y cooperativas que canalizan los recursos hacia los productores.
El techo para los créditos en guaraníes es de 9,9%, mientras que para las operaciones en dólares se estableció en 7,4%.
La decisión apunta a atacar uno de los principales obstáculos identificados por el sector: la existencia de líneas de crédito que, pese a estar disponibles, terminaban siendo demasiado costosas para una actividad cuyo retorno se produce a largo plazo.
“Muchas veces existía el crédito, pero los productores no se animaban a tomarlo porque las condiciones crediticias eran bastante onerosas”, sostuvo Lugo.
La AFD funciona como banco de segundo piso, por lo que canaliza sus recursos a través de bancos y cooperativas, que posteriormente otorgan los préstamos a los beneficiarios. En este caso, el establecimiento de un techo de tasas busca que el financiamiento llegue al productor en condiciones más competitivas.
Una apuesta a recomponer el hato
La retención de vientres tiene un impacto que va más allá del financiamiento individual. Al evitar la venta de hembras destinadas a la reproducción, los productores pueden preservar su capacidad de generar nuevas crías y contribuir a la recuperación del stock bovino.
Además de esta línea, la AFD lanzó recientemente un programa de US$ 5 millones para el desarrollo de la producción bovina, que incorpora otros destinos, como infraestructura ganadera y asistencia técnica. Por su reciente lanzamiento, esta herramienta todavía no registra colocaciones.
Lugo instó a los productores a aprovechar los recursos que permanecen disponibles en la línea de retención de vientres, especialmente porque las condiciones actuales podrían no mantenerse indefinidamente.
“Vamos a hacer el esfuerzo por canalizar y buscar nuevo financiamiento, pero tal vez sea difícil mantener exactamente las mismas condiciones que tenemos actualmente”, advirtió.
Con US$ 34,5 millones ya colocados y otros US$ 7,5 millones como objetivo adicional, la AFD busca cerrar 2026 con una señal concreta de respaldo financiero a la recomposición del hato ganadero.