Para Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), la firma de este pacto tras 25 años de negociaciones es un hecho histórico y una herramienta de desarrollo fundamental. Sin embargo, enfatiza que los beneficios no son automáticos. Su visión central es un llamado urgente a superar el modelo primario.
“Exportar materias primas es exportar generación de empleo y riqueza a otros países. Tenemos que abandonar la política económica extractivista y generar más valor agregado”, opinó el titular de la UIP. Duarte ve una oportunidad estratégica en la actual “desindustrialización” europea, impulsada por crisis energéticas y la competencia asiática, para atraer industrias o fusiones que dinamicen el sector local.
La oportunidad, según Duarte, exige una competencia feroz, tanto interna dentro del Mercosur como frente a las empresas europeas. “La mediterraneidad nos obligará a ser más eficientes”, sostuvo, señalando que esta condición geográfica impone costos logísticos que deben ser compensados con productividad y mejoras institucionales.
Desde la óptica del sector de las micro, pequeñas y medianas empresas, el viceministro Gustavo Giménez coincidió en el carácter transformador del acuerdo. Resaltó que abre un mercado ultra desarrollado de cientos de millones de consumidores con alto poder adquisitivo para productos paraguayos que ya tienen presencia, como artículos de cuero, confecciones y filigrana.
“Nosotros hoy pagamos US$ 40 y en la UE, por el mismo producto, se triplica el precio”, precisó el viceministro. Giménez planteó que la gran oportunidad para las mipymes es integrarse a las “cadenas grandes de suministro” globales que el acuerdo facilitará.
Giménez destacó que los mayores fondos disponibles para mipymes son europeos y expresó la intención de canalizarlos hacia Paraguay a través de fondos especiales recientemente creados. Esto busca no solo financiar, sino también modernizar rubros que actualmente son “muy tradicionales”, reorientándolos hacia sectores con mayor demanda en el exigente mercado europeo.
Canal de Panamá, un conducto para la prosperidad
Duarte también enfatizó que la presencia de Panamá dentro del Mercosur es necesaria, principalmente por la llegada que podrían ganar los productos regionales a los países emergentes de Asia. “Con la ruta bioceánica y el Canal de Panamá, podríamos tener una buena alternativa mirando al Pacífico”, aseveró.