La iniciativa nació hace aproximadamente tres años, cuando la pareja comenzó con una tienda de compra y venta de productos tipo bazar. Sin embargo, el giro decisivo llegó con la incorporación de la impresión 3D, un cambio que transformó por completo el rumbo del negocio.
Según relatan, el crecimiento fue acelerado y, en gran medida, complementario entre ambos. Luis está a cargo de la producción, el diseño en software y la operación técnica de las impresoras, mientras que Larissa fue clave en el impulso inicial del proyecto, especialmente en el desarrollo de la marca, el marketing y la atención al cliente.
“Ella fue la que dio la idea y la creatividad para que esto crezca. Yo me encargo más de la producción y el diseño”, explicó a InfoNegocios Campos Cervera, destacando el rol complementario dentro del emprendimiento.
Hoy, Kio Kio Store funciona desde su propio hogar, donde ya operan nueve impresoras 3D —entre equipos grandes, medianos y pequeños—, con una demanda que continúa en aumento y que empieza a desafiar la capacidad de producción diaria.
El modelo de negocio se basa principalmente en la personalización, con productos hechos a medida según pedido del cliente. Entre los más solicitados se encuentran los cookie cutters, llaveros personalizados y paletas de pádel mini.
En cuanto a precios, los productos más accesibles parten desde los G. 8.000 en el caso de los cortadores de galletitas. Los llaveros personalizados se ubican en un rango aproximado de G. 20.000 a G. 25.000, mientras que las paletas de pádel mini personalizadas rondan los G. 25.000, uno de los artículos más llamativos dentro del catálogo.
Además del crecimiento en pedidos, el emprendimiento ya trabaja con envíos en Asunción y Gran Asunción, tanto con delivery propio como a través de transportadoras, lo que permite ampliar su alcance.
Detrás del proyecto también hay una historia de transición profesional. Luis se desempeña en el área de administración dentro de una empresa del rubro ganadero, mientras que Larissa desarrolla actividades vinculadas a la moda y el comercio de indumentaria. Sin embargo, ambos coinciden en que el objetivo a mediano plazo es volcarse de lleno a Kio Kio Store.
“La idea es poder dedicarnos completamente a esto, porque está creciendo mucho y requiere cada vez más tiempo”, señalaron.
Hoy, lo que comenzó como un experimento en casa avanza hacia una visión más ambiciosa: escalar la producción y convertir el emprendimiento en una operación de mayor volumen, con la posibilidad de incorporar incluso una “granja” de impresión 3D en el futuro