La iniciativa fue impulsada por Martín Bachmann, quien junto a su familia decidió apostar por la industrialización de la carne como una forma de diversificar la actividad agropecuaria en la zona. En comunicación con nuestro medio, el empresario explicó que el proyecto surgió hace aproximadamente 11 años, cuando comenzaron a analizar cómo aprovechar mejor la producción ganadera local.
“Nosotros queríamos darle valor agregado a nuestra producción. Trabajamos bastante en ganadería en la zona y empezamos a analizar qué nicho podíamos desarrollar. Así surgió la idea de montar una planta de embutidos”, relató Bachmann en entrevista con InfoNegocios.
La familia ya contaba con experiencia en el rubro pecuario, principalmente en la cría de razas cebuinas como Brahman y Nelore, orientadas a la producción de carne. Sin embargo, el paso hacia la elaboración de alimentos procesados implicó incorporar conocimientos técnicos y construir una estructura productiva desde cero.
Para ello, sumaron al proyecto a un jefe de producción con formación especializada en el área, mientras que Bachmann aportó experiencia adquirida durante su formación y trabajo en Alemania. Con ese equipo comenzaron a diseñar la planta, incorporar maquinaria y desarrollar las primeras líneas de productos.
El crecimiento de la empresa también implicó asegurar un suministro constante de materia prima, especialmente carne de cerdo, que es la base de la mayoría de los embutidos.
En los primeros años, la firma trabajó con pequeños productores de la zona. Sin embargo, con el aumento de la producción fue necesario buscar proveedores con mayor capacidad de abastecimiento.
En ese contexto, Embutidos Willy estableció una alianza con la Cooperativa Colonias Unidas, que actualmente provee gran parte de los animales que se procesan en la planta.
“Recibimos semanalmente una camionada de cerdos y complementamos con producción local. En total procesamos entre 500 y 700 cerdos por mes, que se transforman prácticamente en su totalidad en productos terminados”, explicó Bachmann.
La estrategia de la empresa se basa precisamente en industrializar la materia prima, evitando vender carne sin procesar y enfocándose en productos con mayor valor agregado.
El sello distintivo: el ahumado natural
Uno de los aspectos que diferencia a la empresa dentro del mercado local es su apuesta por el ahumado natural, un método tradicional que utiliza madera y aserrín para dar sabor y conservación a los alimentos.
Para este proceso, la planta cuenta con cinco a seis ahumadores industriales traídos de Alemania, que operan prácticamente de forma continua para atender la demanda.
“Nuestro fuerte es el ahumado natural, como se hacía antes. Ese proceso le da una terminación especial al producto y es algo que no se ve tanto en Paraguay”, destacó el empresario.
El portafolio de la empresa incluye una amplia gama de productos, desde fiambres tradicionales como parís, primavera, jamonada y jamón, hasta chorizos parrilleros, morcillas y tocinos. A esto se suman especialidades inspiradas en la gastronomía europea, como casler (jamón ahumado), jamón crudo ahumado, salatines y pan de carne.
A pesar de su origen en el interior del país, Embutidos Willy logró posicionarse en importantes canales de comercialización. Sus productos actualmente se venden en cadenas de supermercados como Super 6, Casa Rica, Fortis, Los Jardines, Piggy y Areté, además de contar con venta directa en la planta y en un local propio en Colonia Independencia.
A través de estas redes comerciales, la empresa ha logrado llegar a varias ciudades del interior e incluso a colonias productivas del Chaco, ampliando su presencia en el mercado nacional.
“Creemos que en variedad y cantidad de productos competimos fácilmente con los grandes productores de embutidos del país”, señaló Bachmann.
Actualmente, la empresa genera alrededor de 50 empleos directos, además de movilizar una red de proveedores que incluye productores de animales, condimentos y madera utilizada en el proceso de ahumado.
De cara al futuro, el principal objetivo de la firma es seguir creciendo en producción sin perder su principal diferencial: la calidad.
“El desafío no es solo aumentar el volumen, sino cuidar la calidad y la higiene en todo el proceso. Eso es fundamental para nosotros”, afirmó.
Aunque ya existen consultas de compradores de Argentina y Brasil, la exportación todavía no forma parte de las operaciones de la empresa. Antes de dar ese paso, la compañía busca ampliar su capacidad productiva y completar los requisitos legales necesarios para ingresar a mercados externos.
Mientras tanto, desde Colonia Independencia, Embutidos Willy continúa consolidando su presencia en el mercado paraguayo, demostrando que la transformación de materias primas en origen puede convertirse en una oportunidad concreta para impulsar la industria alimentaria en el interior del país.