Para Emil Mendoza, presidente de la Asociación de Casas de Cambio del Paraguay (ACCPY), no se puede ir en contra de esta tendencia mundial ni intervenir el mercado con el fin de evitar la caída del dólar. “Un dólar bajo, en teoría, debería ser beneficioso para las importaciones, pero para un país como Paraguay, con un fuerte perfil exportador, la depreciación de la divisa termina perjudicando los ingresos del sector agroexportador”, explicó.
La menor cotización del dólar ayuda a que los productos importados tengan precios más competitivos y económicos, lo que facilita el desarrollo de las actividades diarias de los paraguayos. Sin embargo, la balanza comercial sigue siendo un punto de atención, ya que, mientras se abaratan las compras externas, se encarecen los costos en guaraníes para los productores locales que venden al exterior.
Medidas globales para frenar la devaluación
Ante la sostenida caída del dólar, varios bloques económicos están tomando medidas para afrontar la situación. La Unión Europea, Brasil, Sudáfrica y China evalúan acciones para valorizar la moneda estadounidense y así fomentar los mercados de exportación dentro de sus respectivas regiones. “A Europa le conviene tener un euro devaluado para poder exportar más a Estados Unidos. De repente, podemos tener un 2027 con una tendencia adversa en la que va a predominar la apreciación del dólar”, advirtió Mendoza.
En Paraguay, el segundo semestre del año suele traer consigo un incremento en la importación de cara a las ventas de fin de año. Pasado el mes de junio, las empresas comienzan a comprar mercaderías desde Medio Oriente y Asia para que lleguen a tiempo. También se realizan compras intrazona, con tiempos de tránsito menores, para abastecer el mercado local.
Este movimiento natural de la economía incrementa la salida de dólares, lo que podría generar una estabilización o incluso una recuperación de la moneda estadounidense en los próximos meses. “El aumento de la demanda de divisas para importaciones de fin de año suele ser un factor que frena la apreciación del guaraní”, sostuvo el titular de la ACCPY.
Mientras tanto, el mercado cambiario local se mantiene atento a los vaivenes internacionales y a la evolución de la cosecha, dos variables que definirán el rumbo del tipo de cambio en lo que resta del año. A esto se suma el incremento de los precios internacionales del combustible y los fertilizantes, lo cual genera una carga mayor para el productor y un riesgo de registrar indicadores de pérdidas más elevados en las cosechas.