“La diferencia es que Mati Band era más principalmente en inglés, era otro tipo de música, otra sonoridad, pero lo principal que queríamos hacer con Los Ollies era hacer música en castellano. Y fue saliendo de esa manera en 2020, y evidentemente cuando empezamos, pasó la pandemia y cambiaron un poco el rumbo, pero eso de alguna manera también marcó lo que es la primera parte de la banda, porque nosotros por ejemplo teníamos un público que conocía las canciones, pero nunca habíamos hecho un show en vivo, o sea era algo así bastante interesante”, contó Caballero.
El nombre hoy fácilmente reconocible, tiene un origen tan casual como simbólico. “Es una mezcla de dos cosas: el truco del skate, que es uno de los más básicos, y un homenaje a los grupos paraguayos de los 70 y 80 como Los Hobbies o Aftermad's”, contó Matías.
Uno de los hitos más importantes del grupo llegó recientemente: la grabación de su primer disco profesional. Hasta ese momento, todo había sido casero, autogestionado y experimental. El desafío mayor no fue creativo, sino económico.
“Grabar en Paraguay es costoso si querés hacerlo al nivel de las bandas del exterior”, admitió Matías. La banda apostó todas sus fichas al proceso, trabajando con el sello independiente Paloide y registrando el álbum en X-Studios, bajo la producción de Cristian Mesa. “Nuestro mayor desafío fue crear una identidad sonora y estética que se sienta auténtica, que sea Los Ollies”, dijo.
El resultado es un disco conceptual que retrata vivencias y emociones de los jóvenes adultos paraguayos. “Habla mucho acerca de la juventud en Paraguay y Latinoamérica, pero sobre todo de lo que vivimos nosotros”, explicó.
Los Ollies se mueven entre el indie rock y el indie pop, con una estética limpia y letras que oscilan entre lo íntimo y lo social. Sus canciones combinan melodías accesibles con mensajes que interpelan.
En cuanto a la creación de las canciones, Matias contó que, “hoy en día por ejemplo ya todos los chicos colaboran un montón en lo que sería la escritura de las canciones, por ejemplo Sol que es la bajista o Guti tira una idea por ejemplo en el grupo, es algo que de repente entre los ensayos reuniones que tenemos, buscamos momentos donde podamos como internarnos en la pieza de alguno, o en la sala de ensayos, y ahí ver cómo desarrollar eso”.
“Tenemos canciones que varían un poco el rango de emociones, algunas son un poquitito más para arriba, pero sin dejar de sentir ese lado introspectivo, por ejemplo, El Ruido, que básicamente un ritmo un poco más moderno, un poquitito más bailable, pero en la letra hay cosas más introspectivas acerca de uno mismo, cómo se siente o qué quiere exteriorizar, entonces nos gusta tratar de encontrar ese balance de hacer pop, de hacer indie rock o indie pop, pero con cosas que realmente llegue e interpele de alguna manera. Tenemos evidentemente también nosotros ciertas cosas que nos llegan más profundo, justamente como otra canción del disco que se llama Nos Siguen Pegando, que es algo de repente más dentro de nuestra cultura paraguaya, de cosas que veíamos que pasaban antes, de la dictadura, o cosas que nosotros escuchábamos de nuestros padres o abuelos”, detalló Matias.
Por otro lado, la banda reconoce que la escena musical paraguaya está viviendo un cambio. Plataformas como TikTok abren puertas impensadas hace una década. “TikTok hace posible una exposición enorme si lográs entrar al algoritmo”, sostuvo Matías. Pero también insiste en que el crecimiento depende de un trabajo conjunto: artistas y público construyendo industria. “Hoy en Paraguay se hacen muchos tipos de música, siempre vas a encontrar algo que te identifique”.
Para Los Ollies, lo más importante es generar conexión. “Queremos que la gente se vea reflejada, que entienda que los artistas de acá también sienten y escriben sobre lo que viven”.
Con su primer disco recién lanzado y nuevas composiciones en camino, además de su nominación a Los Propya Awards en la categoría mejor canción pop con Luces de Neon; Los Ollies apuntan a consolidarse como una de las voces jóvenes a nivel local, con letras que capturan los matices de crecer, buscar identidad y convivir con la historia propia y colectiva del Paraguay.