El nombre Don Benjamín rinde homenaje a los padres de los socios propietarios y refleja el fuerte componente emocional que atraviesa el proyecto desde sus orígenes. Fornerón señaló que la elección de Escobar no fue casual: uno de los socios nació en la ciudad, emigró al extranjero y vivió una historia muy similar a la que relata la emblemática canción A mi pueblito Escobar, de Emilio Ayala Báez, considerada un símbolo cultural del Paraguay. Ese sentimiento de pertenencia marcó el rumbo del emprendimiento.
La propuesta turística de la cabaña se centra en ofrecer una experiencia donde la naturaleza ocupa un rol protagónico. Fornerón destacó que el objetivo consiste en mostrar una naturaleza imponente mediante una gestión profesional y responsable de los recursos naturales, demostrando que el ocio, la diversión y el disfrute familiar conviven perfectamente con la preservación de la flora y la fauna del lugar.
Los cerros, bosques, cursos de agua, insectos y animales que habitan el predio forman parte esencial de la experiencia. A esto se suma la hospitalidad y la atención al visitante, factores que, según el propietario, permiten que Escobar se destaque y garantice una vivencia única para los huéspedes. La cercanía con Asunción y otras ciudades importantes convierte al destino en una joya turística aún poco explorada.
Fornerón describió a Escobar como un destino nuevo que invita a ser descubierto y valorado. Subrayó su ubicación estratégica, a pocos minutos de la capital departamental y con servicios disponibles las 24 horas, condiciones que lo posicionan como un futuro polo turístico para quienes todavía no conocen la zona. Además, resaltó que muchos de sus atractivos permanecen ignorados por el turismo interno.
El aspecto histórico también ocupa un lugar central en la propuesta. El nombre de la ciudad homenajea a Patricio Escobar, destacado soldado de la Guerra de la Triple Alianza. Fornerón lo definió como un reconstructor, estadista y patriota ejemplar, cuya memoria merece ser reivindicada. Visitar Escobar, afirmó, también implica hacer justicia a su historia.
En cuanto a los planes a futuro, el propietario aseguró que el sueño consiste en ofrecer uno de los mejores destinos y servicios turísticos del Paraguay, con un establecimiento de referencia que reciba con calidad tanto a paraguayos como a extranjeros. A mediano plazo, el proyecto prevé ampliar la capacidad hotelera ante una demanda que ya supera la oferta disponible.
A largo plazo, Don Benjamín apunta a aprovechar las 35 hectáreas del predio para desarrollar un gran parque temático natural y aumentar la capacidad de recepción de visitantes, acompañando el crecimiento y posicionamiento del Paraguay en el escenario internacional con propuestas de primer nivel.
Actualmente, la posada ofrece hospedaje a G. 300.000 por habitación, con aire acondicionado, baño privado, quincho y acceso a todos los servicios. La opción de camping cuesta G. 70.000 por persona, con posibilidad de llevar comidas y bebidas propias, además de contar con congeladores, parrillas y comodidades. Para quienes desean pasar el día, la entrada tiene un valor de G. 40.000, con acceso a piscinas naturales, senderos y recorridos, mientras que los niños de hasta 10 años ingresan sin costo.