La tercera fase de venta, denominada “sorteo aleatorio”, cerró oficialmente sus inscripciones el 13 de enero después de abrirse el 11 de diciembre. En ese lapso, los aficionados de 212 países pudieron optar por hasta 40 boletos por usuario para cualquiera de los 104 partidos del certamen, con un límite de 4 entradas por juego.
La FIFA tiene disponibles alrededor de 1 millón 754 mil entradas para asignar en esta etapa, lo que sitúa las probabilidades de resultar sorteado en torno a un 0,35 % por solicitud. Con esto, solo uno de cada 287 pedidos podría traducirse en una entrada real para los fanáticos.
La demanda no solo supera cualquier registro previo, sino que multiplica por más de 30 veces la oferta disponible solo en esta fase del sorteo aleatorio. Antes de este tramo, FIFA ya había reportado una recepción de más de 150 millones de solicitudes, cifra que también representó un récord parcial mientras esta etapa estaba en curso.
En total, la organización espera poner alrededor de 4 millones de boletos a disposición del público a lo largo de todas las fases de venta. De esos, aproximadamente 2 millones ya se vendieron en dos fases anteriores: la preventa destinada a tarjetahabientes Visa y la venta general que se realizó antes del sorteo del calendario de partidos.
La fiebre por asistir al Mundial 2026 no sorprende por completo: muchos de los partidos más atractivos —como el Colombia vs Portugal, el Brasil vs Marruecos en New Jersey y el México vs Corea del Sur en Guadalajara— encabezaron las listas de mayor demanda en la fase de inscripciones, reforzando la idea de que incluso los encuentros de fase de grupos generan expectativas de alta afluencia.
En cuanto a precios de los boletos, la FIFA confirmó que las entradas para la Copa Mundial 2026 tendrán un rango amplio según la fase y la ubicación en el estadio, con precios que arrancan en unos US$ 60 para partidos de fase de grupos en categorías más económicas y pueden elevarse hasta más de US$ 6.700 para asientos premium en la final, mientras que las entradas más accesibles para la final rondan los US$ 2.000 en la venta inicial de la FIFA. Esta estructura de precios responde a un sistema de “dynamic pricing” que ajusta los costos según la demanda por partido y ubicación.
Pese a la avalancha de solicitudes, el proceso mantiene un sistema de sorteo imparcial y FIFA anunció que las notificaciones de boletos adjudicados se enviarán por correo electrónico a partir de febrero. Una vez elegidos, los pagos se procesarán automáticamente según las condiciones que cada aficionado haya seleccionado.
La enorme diferencia entre la demanda y la oferta ha desatado un debate global sobre la accesibilidad de los boletos y cómo equilibrar el entusiasmo generado por el evento con la experiencia real de los aficionados. Con solo unos meses por delante para el inicio del torneo, millones de fanáticos esperan ahora la confirmación de si serán parte de este Mundial catalogado por muchos como el más esperado y popular de todos los tiempos.