¿Hace cuánto estás como CEO de Hempar?
Hempar nació en diciembre de 2022, y yo asumí como CEO en marzo de 2023. Desde entonces lidero la empresa y desafío todo lo que rodea al cannabis industrial, más aún por ser mujer en un rubro tradicionalmente masculino.
¿Cómo es tu día a día en un ambiente mayormente masculino?
Vivo rodeada de hombres, y lo tomo como un estímulo para superarme constantemente. Lo veo como un espacio de aprendizaje mutuo, porque cada persona aporta algo distinto al proyecto. En nuestro día a día, manejamos varios frentes: atendemos a los franquiciados, desarrollamos programas de capacitación para ellos y para el personal en puntos de venta, y trabajamos en estrategias de comunicación sobre los beneficios del cannabis industrial. Además, coordinamos la logística y planificación de expansión internacional. Cada interacción nos obliga a innovar, a pensar de manera diferente y a encontrar soluciones que integren la experiencia de todos, sin perder nuestro enfoque en la educación y la profesionalización del rubro.
Hablando de expansión internacional, ¿cómo proyectan ingresar a mercados como Estados Unidos?
Primero realizamos una investigación profunda para entender la legislación y los estándares de ese mercado. Estados Unidos tiene leyes muy parecidas a las nuestras, incluso un poco más avanzadas, lo que facilita el ingreso de nuestros productos. Luego constituimos Hempar allá para cumplir con todos los requisitos legales y adaptamos nuestros empaques y registros a la normativa estadounidense. Estamos trabajando en la logística de exportación y asegurándonos de que la experiencia de Cannashop sea la misma que ofrecemos en Paraguay. Planeamos abrir nuestra primera tienda en 2026, y todo este proceso nos está enseñando mucho sobre cómo escalar internacionalmente manteniendo la identidad de la marca.
¿Cómo reaccionaron tus familiares y amigos al enterarse que trabajás en el cannabis industrial?
Al principio se sorprendieron, porque la mayoría no conoce la industria más allá de los estigmas que existen. Sin embargo, conocen mi trayectoria: siempre me enfoqué en romper barreras y liderar proyectos innovadores. Después de la sorpresa inicial, empezaron a valorar la seriedad del trabajo, la profesionalización del equipo y el potencial del negocio. Hoy, me apoyan plenamente y se entusiasman con los logros de Cannashop y con la idea de llevar nuestra franquicia a otros países.
En la cosecha y producción del cannabis, ¿hay presencia femenina?
Sí, absolutamente. Aunque el rubro sigue siendo aproximadamente 60% hombres y 40% mujeres, cada vez más mujeres participan en todas las etapas, desde la siembra hasta la transformación en productos terminados. En Paraguay, ya hay mujeres liderando gran parte de la cadena de valor, y eso nos permite demostrar que el género no limita la capacidad de gestión ni la innovación. Ver mujeres liderando, tomando decisiones y capacitando clientes es un orgullo y una inspiración para quienes quieren entrar en la industria.
¿Y en tu equipo de Hempar, cuántas mujeres trabajan?
Del 100% de nuestro equipo, el 95% son mujeres. No es una decisión basada únicamente en género; es un posicionamiento consciente. Queremos que la mujer lidere todos los frentes del rubro: desde la atención al cliente hasta la gestión de franquicias y la capacitación. Esto nos permite romper estereotipos y mostrar que la industria del cannabis industrial es diversa, inclusiva y profesional. Nuestro equipo demuestra día a día que el talento y la dedicación no tienen género.
¿Qué mensaje darías a las mujeres que quieren ingresar a rubros mayormente masculinos, como policía o ingeniera?
Les diría que confíen en su instinto y que sigan su corazón. Es fundamental escuchar nuestra voz interna y no dejarnos condicionar por lo que otros puedan pensar. El camino no siempre es fácil, pero la determinación y la pasión por lo que hacemos son más fuertes que cualquier barrera. En el cannabis industrial, como en otros rubros dominados por hombres, cada paso que damos abre puertas para otras mujeres. Les aconsejo que busquen lo que las hace bien y que se rodeen de personas que valoren su talento y profesionalismo.