¿Cuál es tu filosofía de trabajo?
Mi filosofía se resume en "Calidad con Propósito". No vendemos solo un alfajor; vendemos un momento de gratificación. Creo que el marketing no debe tratar de convencer a alguien de comprar algo que no necesita, sino de conectar un producto excepcional con la persona que lo valorará. En Dulce Manjar, esto significa que lo artesanal no se negocia, la autenticidad es nuestra mayor ventaja competitiva.
¿Quién fue tu mayor mentor o fuente de inspiración en tu carrera y qué aprendiste de esa persona?
Mi referente es Seth Godin. Su lección: "O eres extraordinario o eres invisible". De él aprendí que el marketing no es publicidad, es diferenciación. En un mercado saturado de opciones industriales, Dulce Manjar tiene que ser ese producto único que la gente no puede evitar recomendar. Mi aprendizaje es, “No vendemos alfajores, vendemos una historia de orgullo artesanal”. Si el producto no enamora desde el primer bocado, la estrategia sobra. Menos ruido, más autenticidad.
¿Qué estrategias considera esenciales para posicionar una marca en mercados competitivos?
En un mercado saturado, para Dulce Manjar las estrategias claves son, diferenciación por Identidad, alianzas Estratégicas, segmentación "Premium Accesible" posicionarnos como ese lujo cotidiano que todos pueden darse.
¿Qué rol considera que juegan la inteligencia artificial y la tecnología en la transformación del marketing actual?
La tecnología no viene a reemplazar el toque humano, sino a potenciarlo. Hoy, la Inteligencia Artificial es nuestra aliada para personalización: entender qué prefiere nuestro cliente antes de que él mismo lo sepa, eficiencia operativa: predecir tendencias de consumo y optimizar la cadena de valor.
La IA nos permite dejar de "adivinar" y empezar a "actuar" con datos reales, permitiendo que el equipo humano se enfoque en lo que realmente importa: la creatividad y la estrategia.
¿Cómo haces para equilibrar la creatividad con la necesidad de medir resultados y lograr objetivos concretos?
Si una campaña es hermosa pero no mueve la aguja de ventas o de percepción de marca, es arte, no marketing. Medimos todo, desde la conexión en redes hasta el impacto de las activaciones en puntos de venta.
¿Qué es lo que más te apasiona de tu trabajo y cómo le transmitís eso al equipo?
Lo que más me apasiona es ver el orgullo con el que la gente consume un producto paraguayo de exportación. Transmito esto al equipo recordándoles que cada uno es guardián de la marca. No estamos llenando cajas; estamos preparando el regalo que alguien le dará a una persona especial o el premio que alguien se dará tras un día largo. El propósito motiva más que la tarea.
¿Qué proyecciones tienen para el sector este año?
Este año vemos tres tendencias fuertes: Consumo consciente, el cliente busca etiquetas más limpias y procesos honestos; Experiencia de Unboxing, el empaque cobra un rol protagónico en la era de las redes sociales, Localismo Orgulloso, un crecimiento masivo en la preferencia por productos nacionales que compiten de igual a igual con los importados.
¿Qué hobbies o intereses fuera del trabajo te ayudan a mantenerte motivada?
Me encanta probar recetas nuevas los fines de semana. Caminar para desconectarme con un buen tereré, son las que me ayudan a resetear la mente y volver el lunes con mejores ideas.