¿Por qué 2026 será un año crítico para la obra pública y cómo se llegó a una deuda de US$ 300 millones?

(Por TA) El exministro de Hacienda, César Barreto, advirtió que la deuda acumulada con el sector de la construcción (estimada hoy en unos US$ 300 millones) es consecuencia directa de una mala programación financiera, decisiones políticas “aceleradas” y una ejecución presupuestaria que no respetó los límites reales de financiamiento del Estado. Durante un conversatorio con la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), el economista analizó el origen del atraso, los errores de gestión y las perspectivas para 2025 y 2026.

Barreto recordó que, al inicio del actual gobierno, se emitieron bonos por alrededor de US$ 600 millones para saldar una parte de la deuda heredada de la pandemia, tanto con constructoras como con el sector farmacéutico. “Eso se resolvió correctamente en su momento. Lo sorprendente —dijo— es que el problema haya reaparecido tan pronto. Si corregiste la herencia, tendrías que haber programado mejor para que no vuelva a ocurrir”.

El exministro sostuvo que el punto de partida fue un presupuesto con recursos limitados, en un contexto donde el Gobierno debía retornar en 2026 al marco de la Ley de Responsabilidad Fiscal. Esto implicaba reducir drásticamente el espacio para endeudamiento: “Si antes te endeudabas 3 o 4 puntos del PIB, ahora solo podés hacerlo por 1,5 puntos. Ese dato solo ya exige una administración muy fina”, explicó.

Sin embargo, para Barreto, el error clave fue la implementación acelerada de tres programas sociales muy costosos: el plan Hambre Cero, la universalización de las pensiones de adultos mayores y la expansión del contingente policial. Solo los dos primeros demandan cerca de US$ 800 millones al año. Y ninguno tiene financiamiento permanente. En el caso de Hambre Cero, dijo, el problema es evidente: “Estás financiando un programa permanente con ingresos transitorios y decrecientes”, en referencia a la caída de la compensación por energía de Itaipú.

A esto se suma una recaudación tributaria que en 2024 acompañó el gasto, pero que ya no crece al ritmo necesario para sostenerlo. Según Barreto, ese desfasaje obligó al Estado a “sacar recursos de donde se puede”, y lo único flexible —en la práctica— es la inversión pública y el pago a proveedores. El resultado: atrasos crecientes con constructoras y farmacéuticas, que hoy afectan a toda la cadena de pagos.

El economista insistió en que el problema se agravó porque no se transparentó la situación a tiempo. “No se puede desconocer el problema. Si no lo reconocés, ni siquiera estás pensando cómo resolverlo”, sostuvo. Señaló que el Gobierno debió comunicar con claridad qué obras podían ejecutarse, cuáles debían reprogramarse y cuáles serían priorizadas. Sin esa previsibilidad —afirmó— las empresas asumen compromisos que luego el Estado no cumple, generando un efecto dominó financiero.

Consultado sobre el impacto concreto del atraso en pagos, Barreto fue categórico: “No quiero ser obvio, pero hay que serlo. Cuando el Estado deja de pagar, las empresas se frenan, los bancos cortan líneas de crédito y el empleo cae”. Añadió que la inversión pública tiene uno de los retornos económicos y sociales más altos entre todas las políticas públicas, porque habilita competitividad para otros sectores productivos. “Cuando la manta es corta, hay que priorizar. Pero si el sesgo es demasiado social y sin financiamiento, lo económico se resiente inevitablemente”.

Barreto también advirtió que 2026 podría ser aún más complejo para la obra pública, dado que ese año se reducirá de manera más pronunciada la disponibilidad de recursos, tanto por la caída de Itaipú como por el límite fiscal. “Con mucha pena les digo: no veo margen para grandes cambios en el corto plazo. Hay que prepararse para un escenario difícil”, afirmó.

Aun así, consideró que la situación todavía es manejable, siempre que se diseñe un plan realista y público de pagos y se establezca un cronograma claro para los contratos vigentes. “No estamos ante montos imposibles de resolver. Pero sí necesitamos previsibilidad. El sector tiene derecho a saber qué se va a pagar, cuándo y qué obras realmente podrán ejecutarse”.

El exministro concluyó que la discusión de fondo no es meramente contable, sino de prioridades políticas. Con recursos escasos, afirmó, el país debe encontrar un equilibrio entre proteger a los sectores vulnerables y sostener la inversión pública, que es la que impulsa crecimiento y empleo. “No es un debate técnico; lo resuelve el sistema político. Pero si se toma la decisión sin prever los recursos, el descalabro financiero es inevitable”.

Una nueva etapa para Mariano Roque Alonso: inversión privada, educación y expansión urbana (y US$ 1.500 millones en cola)

Mariano Roque Alonso es conocida por la Expo, que cada año reúne a miles de visitantes y mueve millones en negocios. Sin embargo, más allá de este evento, la ciudad atraviesa una transformación que redefine su perfil económico y urbano. En su 81.º aniversario, su histórica base comercial e industrial convive con proyectos inmobiliarios de gran escala, una creciente dinámica universitaria y nuevas inversiones en vivienda, salud y servicios que apuntan a consolidarla como uno de los nuevos polos de desarrollo de la zona norte del área metropolitana.

Cooperativas y mipymes: el desafío ahora es financiar actividades productivas para generar ingresos sostenibles y fortalecer a la clase media

(Por LM) Las cooperativas consolidan su posición como uno de los principales motores de financiamiento para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en Paraguay. Con una presencia cada vez más fuerte dentro del sistema financiero y una llegada territorial que muchas veces supera a la banca tradicional, el sector cooperativo se perfila como una herramienta clave para reducir la brecha de acceso al crédito y acompañar el crecimiento empresarial.

Salario promedio en Sudamérica: ¿dónde queda Asunción frente al top 5 regional?

El informe Mapping the World's Prices 2026, elaborado por Deutsche Bank y publicado por Bloomberg, volvió a actualizarse para mostrar la realidad salarial de las principales ciudades del mundo. En Sudamérica, el ranking de ingresos netos mensuales en dólares ubica a São Paulo como líder, con US$ 853, seguida muy de cerca por Buenos Aires, con US$ 842; Santiago, con US$ 798; Bogotá, con US$ 718; y, cerrando el top 5, Río de Janeiro, con US$ 594.

Una paraguaya creó FellowBridge, la startup que utiliza IA para conectar estudiantes con becas en todo el mundo

(Por LM) Encontrar una beca internacional suele ser un proceso largo, complejo y muchas veces frustrante. Entre cientos de convocatorias, requisitos dispersos y formularios extensos, muchos estudiantes terminan abandonando la búsqueda antes de encontrar una oportunidad adecuada. Con el objetivo de simplificar ese camino, la paraguaya Ana Claudia Merlo González desarrolló FellowBridge, una plataforma que combina inteligencia artificial, análisis de datos y mentorías para ayudar gratuitamente a estudiantes a descubrir oportunidades académicas alrededor del mundo.